
La Ciudad de México promulgó la Ley de Cuidados, legislación que reconoce por primera vez el derecho de las personas a cuidar, ser cuidadas y al autocuidado, además de establecer las bases para la creación del Sistema Público de Cuidados, a fin de redistribuir las labores de atención que históricamente han recaído de manera desproporcionada sobre las mujeres.
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada explicó que la nueva norma busca transformar la organización de los cuidados mediante una política pública permanente que involucre al Estado, al sector privado, las comunidades y las familias.
Entre los datos presentados, señaló que en la Ciudad de México el 80 por ciento de las personas que dedican más de 40 horas semanales a labores de cuidado son mujeres.
También indicó que, a nivel nacional, el trabajo de cuidados no remunerado representa alrededor del 25 por ciento del Producto Interno Bruto, con un valor superior a los cuatro billones de pesos.
La legislación también responde a estándares internacionales en materia de derechos humanos, al incorporar el reconocimiento del derecho a cuidar, a recibir cuidados y al autocuidado, en cumplimiento de criterios establecidos por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Además, contempla la creación del Sistema Público de Cuidados como el mecanismo encargado de coordinar programas, infraestructura y servicios dirigidos a niñas, niños, personas mayores, personas con discapacidad y quienes requieran apoyo para realizar actividades de la vida diaria, así como para quienes desempeñan labores de cuidado.
Otro de los ejes de la ley consiste en promover la corresponsabilidad entre hombres y mujeres en las tareas de cuidado, además de impulsar la participación de instituciones públicas, empresas y organizaciones sociales para disminuir las desigualdades derivadas de estas actividades.
Nuevos derechos
La legislación establece un marco para ampliar la infraestructura y los servicios de cuidado en la capital, así como para fortalecer acciones de capacitación, profesionalización y certificación de personas cuidadoras.
En este musmo rubro, plantea la generación de políticas públicas que permitan a quienes realizan estas actividades acceder a tiempo para el descanso, el desarrollo personal, la educación, el empleo y otras actividades fuera del ámbito doméstico.
Además contiene mecanismos para impulsar licencias y acciones que favorezcan la corresponsabilidad familiar, así como la coordinación entre distintas dependencias del Gobierno de la Ciudad de México para garantizar la operación del Sistema Público de Cuidados.
El proceso de elaboración de la ley incluyó consultas y foros abiertos en los que participaron más de seis mil personas, instituciones, organizaciones civiles y especialistas, de acuerdo con la información presentada durante el acto oficial.
Alcance histórico de la legislación
Al promulgar la ley, Clara Brugada afirmó que la nueva norma representa “una nueva página en la historia de los derechos de la ciudad” y la definió como un parteaguas para avanzar hacia un Estado de bienestar con perspectiva de igualdad.
La mandataria sostuvo que la legislación busca atender una deuda histórica con las mujeres, al reconocer el trabajo de cuidados como una actividad esencial para el funcionamiento de la sociedad y establecer mecanismos para distribuir estas responsabilidades de manera más equitativa.

También agradeció al Congreso de la Ciudad de México por aprobar la iniciativa por unanimidad y reconoció la participación de organizaciones sociales, especialistas e instituciones que contribuyeron a su elaboración mediante un proceso de consulta pública.
En el evento participó la coordinadora residente de la Organización de las Naciones Unidas en México, quien destacó que el reconocimiento del derecho al cuidado coloca a la Ciudad de México entre los gobiernos que incorporan este tema dentro de una política pública basada en derechos humanos y orientada a reducir desigualdades.
La administración capitalina señaló que la implementación del Sistema Público de Cuidados será gradual y requerirá la coordinación entre distintas dependencias para ampliar la cobertura de servicios y consolidar una red de atención dirigida tanto a personas cuidadoras como a quienes requieren apoyo cotidiano.