
La bancada del Partido Verde en el Congreso de la Ciudad de México presentó un punto de acuerdo para que las autoridades fortalezcan campañas de difusión sobre las sanciones a que serían acreedores quienes mantengan amarrados a sus perros permanentemente o los dejan en las azoteas expuestos a los rayos del sol y la lluvia.
Lo anterior, debido a que en zonas urbanas el concreto y asfalto pueden alcanzar temperaturas mayores a 60 grados centígrados, lo que provoca a los perros quemaduras severas, ampollas, descamación, estrés térmico, deshidratación y, en casos extremos, falla orgánica múltiple.
El encadenamiento permanente de perros a un lugar fijo, también conocido como “dog tethering”, genera ansiedad, agresividad, frustración y sufrimiento crónico en los canes.
Y la exposición al calor puede comprometer funciones esenciales del organismo canino y evolucionar rápidamente hacia una hipertermia severa y colapso multisistémico, si no se actúa a tiempo.
Tener a un perro amarrado o abandonado en la azotea se considera maltrato animal en la CDMX; las sanciones incluyen multas que van desde los 32 mil a más de 54 mil pesos y arrestos administrativos de 24 a 36 horas y penas de 6 meses a varios años de prisión dependiendo del daño.
La promovente de la iniciativa, la diputada Claudia Morales, detalló que su propuesta está dirigida a la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) y las 16 alcaldías.
Señaló que se busca que en las campañas se destaque que si un ser sintiente no se encuentra en condiciones adecuadas, los dueños pueden ser sancionados en términos de la Ley de Protección y Bienestar de los Animales y el Código Penal capitalinos.
La legisladora informó que el objetivo es que la gente conozca las obligaciones legales que representa tener un animal de compañía y que, en caso de cometer conductas de maltrato o crueldad contra los seres sintientes, serían acreedores a multas económicas, arrestos domiciliarios e incluso sanciones penales.
De acuerdo con las leyes, mantener animales amarrados durante muchas horas o confinados en azoteas sufren daños en su salud física y mental, ya que están expuestos a condiciones climáticas extremas, aislamiento y estrés prolongado.
La legisladora destacó que es de suma importancia fortalecer las campañas de información y concientización dirigidas a la ciudadanía para erradicar prácticas que han sido normalizadas socialmente y que constituyen actos de maltrato animal.
El punto de acuerdo fue turnado a las Comisiones Unidas de Bienestar Animal y la de Alcaldías y Límites Territoriales, para su análisis y dictamen.