
Azcapotzalco atraviesa una de las etapas de mayor inversión en infraestructura urbana de los últimos años. La construcción de la Utopía Ceylán, la rehabilitación de senderos seguros, la pavimentación de vialidades y el mejoramiento de espacios públicos forman parte de la estrategia del Gobierno de la Ciudad de México para transformar la imagen de la alcaldía. Sin embargo, a pocas calles de estas obras aún permanecen banquetas fracturadas, pavimento deteriorado y zonas que evidencian que los beneficios de la inversión todavía no alcanzan a todos los habitantes.
Un recorrido por el pueblo de Santa Bárbara permite observar ambos escenarios. Mientras algunos espacios lucen renovados, con áreas verdes cuidadas, iluminación moderna y senderos accesibles, en otros puntos las banquetas presentan grietas, desniveles y hundimientos que dificultan el paso de peatones y representan un riesgo constante para adultos mayores, personas con discapacidad, estudiantes y familias con carriolas.
Las imágenes captadas en la zona muestran banquetas levantadas por el crecimiento de las raíces de los árboles, losas rotas y tramos prácticamente intransitables. En algunos casos, los peatones deben descender al arroyo vehicular para continuar su camino, exponiéndose al tránsito de automóviles y transporte público.
Este panorama contrasta con la imagen que ofrece la recién inaugurada Utopía Ceylán, considerada uno de los proyectos sociales y urbanos más importantes impulsados por el Gobierno de la Ciudad de México en el norte de la capital.

Construida dentro del Deportivo Ceylán, la Utopía cuenta con espacios deportivos, culturales, recreativos y comunitarios diseñados para atender a personas de todas las edades. Entre sus instalaciones destacan una alberca semiolímpica, gimnasio, canchas deportivas, pista para correr, salones para talleres, biblioteca, escuela de robótica, ludoteca, áreas infantiles, jardines, espacios para adultos mayores y zonas destinadas al desarrollo cultural.
Además de ofrecer actividades gratuitas, el complejo busca convertirse en un punto de encuentro para fortalecer la convivencia social y ampliar el acceso a servicios deportivos y culturales para miles de habitantes de Azcapotzalco.
La inversión realizada en este espacio también ha permitido mejorar su entorno inmediato. Los accesos peatonales fueron rehabilitados con nuevos andadores, jardineras, vegetación, iluminación y mobiliario urbano que brindan una imagen completamente distinta a la que existía hace apenas unos meses.
No muy lejos de ahí, el Gobierno capitalino también ha intervenido diversos puntos mediante el programa de Senderos Seguros, que contempla la instalación de luminarias, rehabilitación de banquetas, mejoramiento de áreas verdes, pintura, señalización y recuperación de espacios públicos con el propósito de incrementar la seguridad, principalmente para mujeres, estudiantes y personas que transitan durante la noche.
Asimismo, en Santa Bárbara se ejecutan trabajos de mantenimiento y rehabilitación de la red de drenaje, así como la reconstrucción de atarjeas en coordinación con la alcaldía, obras que buscan mejorar los servicios urbanos y prevenir inundaciones durante la temporada de lluvias.

Estás acciones forman parte de una estrategia más amoloa de recuperación a espacios públicos impulsada por el Gobierno de la Ciudad de México, que busca disminuir rezagos históricos en infraestructura y ofrecer mejores condiciones de movilidad para los habitantes.
No obstante, vecinos consultados durante el recorrido señalaron que, aunque reconocen la importancia de estas inversiones, consideran necesario ampliar los trabajos hacia calles secundarias que aún presentan deterioro.
En varias vialidades cercanas a la Utopía y al pueblo de Santa Bárbara persisten banquetas con fracturas, árboles que han levantado el concreto y zonas donde el mantenimiento ha sido insuficiente durante varios años.
Para quienes transitan diariamente por estos espacios, el problema va más allá de la imagen urbana. Las condiciones de las banquetas complican el desplazamiento de personas adultas mayores, estudiantes, ciclistas y personas con movilidad reducida, especialmente durante la temporada de lluvias, cuando los desniveles y encharcamientos incrementan el riesgo de accidentes.
Especialistas en desarrollo urbano señalan que proyectos como las Utopías representan una inversión social importante porque acercan actividades deportivas, culturales y recreativas a la población. Sin embargo, advierten que estos proyectos alcanzan un mayor impacto cuando se acompañan de mejoras integrales en el entorno urbano, incluyendo calles, banquetas, alumbrado, accesibilidad y mantenimiento permanente.
En ese sentido, consideran que la transformación de una comunidad no depende únicamente de la construcción de grandes complejos, sino también de atender la infraestructura cotidiana que utilizan miles de personas para trasladarse a la escuela, al trabajo o a sus hogares.
Mientras la Utopía Ceylán comienza a consolidarse como uno de los nuevos referentes urbanos de Azcapotzalco y los senderos seguros mejoran algunos corredores peatonales, el desafío continúa siendo extender estos beneficios hacia las zonas que aún permanecen rezagadas.
El contraste entre un complejo moderno con instalaciones de primer nivel y banquetas deterioradas a unos cuantos metros refleja la necesidad de que las inversiones en infraestructura mantengan un equilibrio entre las grandes obras y el mantenimiento cotidiano de las colonias.
Para los habitantes de Santa Bárbara, la transformación ya es visible en algunos espacios; sin embargo, consideran que aún falta trabajo para que esa modernización llegue a todas las calles y garantice una movilidad segura, accesible y digna para quienes recorren diariamente esta parte de Azcapotzalco.