Metrópoli

De acuerdo con datos de la Conagua, el 48.6% de los sitios de agua superficial monitoreados en México presentan mala calidad del agua

Ríos que se convirtieron en avenidas en CDMX: buscan que saneamiento y de cuerpos de agua sea obligatorio

La Presa Río Becerra

La Ciudad de México fue construida sobre una cuenca de lagos, ríos y canales que durante siglos definieron el paisaje del Valle de México. Ese sistema hídrico, que llegó a ocupar aproximadamente mil 500 kilómetros cuadrados, se transformó con el crecimiento urbano hasta quedar reducido a una red de cuerpos de agua aislados.

Muchos de los ríos de la capital fueron entubados durante el siglo XX para integrarlos al sistema de drenaje o dar paso a grandes vialidades.

Entre ellos están Río de la Piedad, actualmente Viaducto Miguel Alemán; Río Churubusco, que es la Avenida Río Churubusco (Circuito Interior); el Río Consulado, Avenida Río Consulado (Circuito Interior); Río Mixcoac, Río de los Remedios y Río San Joaquín, que se convirtieron en famosas Avenidas con el mismo nombre.

Así como el Río Becerra y el Río Tacubaya, que son parte del Viaducto Miguel Alemán y vialidades de la alcaldía Álvaro Obregón.

En la actualidad, la capital aún conserva ríos como el Magdalena, Eslava, Becerra y San Buenaventura, además de canales y humedales en Xochimilco y Tláhuac, pero enfrentan problemas de contaminación, pérdida de biodiversidad y presión por la expansión urbana; muchos de ellos funcionan parcial o totalmente como parte del sistema de drenaje.

Uno de los ríos que destacan es el Río Magdalena (ubicado en la alcaldía Magdalena Contreras) es considerado el único río vivo y a cielo abierto en la CDMX; lamentablemente, pese a que se han emprendido proyectos para su rescate en distintas administraciones, mucha de su superficie sigue abandonada. Aunque especialistas coinciden en que es posible rescatarlo totalmente.

De acuerdo con datos de la Conagua, el 48.6% de los sitios de agua superficial monitoreados en México presentan mala calidad del agua (categoría roja) y sólo el 31.9% tienen buena calidad.

En el Valle de México, los principales contaminantes son las aguas residuales sin tratamiento, basura, descargas industriales, materia orgánica y bacterias fecales (como E. coli).

Río Magdalena, en CDMX

De acuerdo con especialistas, la contaminación en los cuerpos de agua se debe al crecimiento urbano desordenado, conexiones ilegales al drenaje, falta de tratamiento de aguas residuales, acumulación de residuos sólidos y la pérdida de bosques y áreas de infiltración.

Contaminación en ríos provoca inundaciones y hundimientos

La contaminación de los ríos no solo afecta al agua, han alertado que también provoca: mayor riesgo de inundaciones, hundimiento del suelo por la sobreexplotación del agua subterránea, una mala calidad del aire en tiempo de sequia.

Además de la pérdida de biodiversidad, proliferación de bacterias y la propagación de enfermedades.

Piden que saneamiento y restauración de cuerpos de agua sea obligatorio

Ante la problemática anterior, el grupo parlamentario del PT en el Congreso local presentó una iniciativa para que el saneamiento y la restauración de cuerpos de agua en la Ciudad de México sean obligatorios.

La diputada promovente, Miriam Saldaña, señaló que su propuesta busca hacer justicia ante el daño ambiental que se ha provocado durante cientos de años.

“La Ciudad de México creció de espaldas a su propia naturaleza. La explosión urbana, la pavimentación del suelo y una errónea política hidráulica convirtieron lo que fue la cuenca lacustre más extraordinaria del continente americano, en una plancha de concreto”, precisó.

Afirmó que decenas de ríos que descendían de las sierras regulando la temperatura, alimentando la biodiversidad y el agua a los acuíferos, fueron entubados para dar paso a avenidas y oscuros colectores de aguas residuales.

“Hoy se paga el costo de ese error histórico: una crisis hídrica sin precedentes, hundimientos constantes, inundaciones recurrentes y un aumento drástico en las islas de calor que afectan, sobre todo, a las familias más vulnerables de la capital”.

¿En qué consiste la reforma?

La iniciativa se basa en tres pilares fundamentales:

Primero: eleva a rango legal el saneamiento y la restauración ecológica obligatoria de los ríos, barrancas, humedales, lagunas y canales de la capital, considerándolos patrimonio hídrico estratégico.

Segundo: faculta a la Secretaría del Medio Ambiente, en estrecha coordinación con la Secretaría de Gestión Integral del Agua y las 16 alcaldías, para formular y ejecutar un programa permanente y transexenal de restauración ecológica de ríos y cuerpos de agua de la Ciudad de México, garantizando metas claras, diagnóstico técnico e indicadores de calidad hídrica.

Tercero: establece un mecanismo de financiamiento obligatorio y transparente, donde se destinen recursos del fondo ambiental público exclusivamente para estas obras de saneamiento, reforestación de riberas con flora nativa, desazolve y desentubamiento de cauces viables.

Río Magdalena, en CDMX

La petista llamó a poner atención en la recuperación de ríos como el Magdalena, el Tacubaya, el Becerra y la Piedad, ya que ello representa una inversión en salud pública, en resiliencia urbana, en corredores biológicos y en áreas de esparcimiento digno que devuelvan la belleza al paisaje metropolitano.

“Es pasar de una ciudad que expulsa el agua a una ciudad esponja que la abraza y la aprovecha”, dijo; para concluir, llamó a cambiar radicalmente de paradigma.

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