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Xochimilco prioriza obra y conservación, pero la inversión avanza lento

Más de 2 mil 800 millones para Xochimilco; canales y servicios siguen en rezago

Más de 2 mil 800 millones para Xochimilco; canales y servicios siguen en rezago (Rodolfo Angulo)

Con uno de los presupuestos más altos de su historia, la alcaldía Xochimilco dispone de más de 2 mil 800 millones de pesos para atender infraestructura, servicios públicos y conservación ambiental. Aún así, el deterioro de canales, vialidades, drenaje, alumbrado y espacios públicos continúa siendo una constante, pues pese a la disponibilidad de recursos, la inversión en obra pública avanzó con lentitud durante buena parte de 2025.

Xochimilco representa una de las zonas de mayor valor ambiental, histórico y cultural de México. Su sistema de canales y chinampas forma parte del Patrimonio Mundial reconocido por la UNESCO y, además, constituye un humedal de importancia internacional inscrito en la Convención Ramsar.

En este territorio conviven la producción agrícola tradicional, el turismo, los pueblos originarios y una función ambiental indispensable para la recarga de acuíferos, la regulación hídrica y la conservación de la biodiversidad.

Para 2025, la alcaldía Xochimilco recibió un presupuesto aprobado de 2 mil 615 millones 864 mil 480 pesos, monto que posteriormente fue modificado hasta alcanzar 2 mil 642 millones 584 mil pesos.

Al cierre del ejercicio se habían devengado 2 mil 226 millones 48 mil pesos, mientras 416.5 millones de pesos permanecían pendientes de ejercer o regularizar en la Cuenta Pública. Para 2026, el presupuesto aumentó hasta 2 mil 812 millones 13 mil 226 pesos, colocándose entre los más elevados en la historia reciente de la demarcación.

La Constitución Política de la Ciudad de México y la Ley Orgánica de Alcaldías establecen que al menos 22 por ciento del presupuesto debe destinarse a infraestructura, equipamiento urbano y servicios públicos. En el caso de Xochimilco, ello representa alrededor de 618.6 millones de pesos como piso mínimo para atender obras y servicios que permitan enfrentar rezagos históricos.

Sin embargo, el comportamiento de la inversión pública mostró un desfase importante durante prácticamente todo 2025. En el primer trimestre, la alcaldía contaba con 384.6 millones de pesos asignados para inversión pública, pero el gasto ejercido fue de cero pesos, bajo el argumento de que las obras y adquisiciones comenzarían posteriormente.

Tres meses después, al cierre de junio, existía un presupuesto modificado de 112.3 millones de pesos para ese rubro y nuevamente el ejercicio reportado fue de cero pesos, debido a que los proyectos permanecían en procesos de contratación y selección.

Los avances comenzaron hasta el tercer trimestre. Para septiembre se reportó un presupuesto para inversión pública de 242.5 millones de pesos, de los cuales únicamente se habían ejercido 16.5 millones, equivalente apenas al 6.8 por ciento del total disponible. Al concluir el ejercicio fiscal, la inversión pública cerró con un presupuesto de 443.3 millones de pesos, pero sólo se ejercieron 211.9 millones, es decir, menos de la mitad de los recursos autorizados para ese concepto.

Mientras la obra pública avanzaba lentamente, otros capítulos del gasto mostraron un comportamiento mucho más dinámico. Los servicios personales, destinados principalmente al pago de nómina, absorbieron 1 mil 259 millones de pesos; los servicios generales representaron 509.8 millones; materiales y suministros, 191.9 millones; programas sociales, 51.2 millones, y la compra de bienes muebles apenas 2.7 millones de pesos. Aunque estos rubros forman parte del funcionamiento ordinario de cualquier administración, el contraste con la lenta ejecución de la inversión física resulta significativo en una alcaldía con múltiples necesidades de infraestructura urbana y ambiental.

Más de 2 mil 800 millones para Xochimilco; canales y servicios siguen en rezago

Los informes trimestrales detallan que durante la primera mitad del año el gasto se concentró principalmente en el pago de nómina, energía eléctrica, agua potable, arrendamientos, combustibles, mantenimiento operativo y acciones sociales como el Certamen de la Flor Más Bella del Ejido y el Concurso de Canoa Alegórica. En contraste, continuaban sin avances financieros proyectos relacionados con la adquisición de camiones pipa, maquinaria para Servicios Urbanos, embarcaciones, motosierras, desbrozadoras, vehículos para Protección Civil, maquinaria para mantenimiento urbano y equipo de cómputo.

Conforme avanzó el año comenzaron a financiarse obras de rehabilitación de mercados, escuelas, canchas deportivas, sustitución de redes de drenaje sanitario, rehabilitación hidráulica, pavimentación, repavimentación, banquetas, espacios públicos e instalación de juegos infantiles y mobiliario urbano. Adicionalmente, la alcaldía contó con 185.4 millones de pesos provenientes del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) y 420.6 millones de pesos del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (FORTAMUN), destinados precisamente al fortalecimiento municipal e infraestructura.

No obstante, la magnitud de los recursos contrasta con el estado que presentan numerosas zonas de la demarcación. Habitantes de diversos pueblos y barrios continúan enfrentando deterioro de vialidades, drenajes insuficientes, luminarias fuera de servicio, acumulación de residuos, canales con azolve y problemas de mantenimiento que se agravan durante la temporada de lluvias. En una demarcación cuya economía depende en buena medida del turismo y de la producción agrícola tradicional, el deterioro urbano también repercute sobre la actividad económica y la calidad de vida.

La Auditoría Superior de la Ciudad de México identificó que la alcaldía cumplió sólo parcialmente diversas disposiciones en materia de obra pública y emitió recomendaciones para fortalecer los controles presupuestales, la planeación y la ejecución de las inversiones. Si bien las observaciones no implican por sí mismas un uso irregular de recursos, sí evidencian debilidades en la programación y contratación de proyectos, aspectos que inciden directamente en los retrasos observados durante el ejercicio presupuestal.

Al comparar la ejecución de la alcaldía con las acciones impulsadas por el Gobierno de la Ciudad de México en materia ambiental y de recuperación del patrimonio lacustre, resalta que en junio de 2026 se inauguró la regeneración integral de los embarcaderos de Cuemanco y Nativitas mediante una inversión de 174 millones de pesos, de los cuales 90 millones correspondieron a Cuemanco.

La intervención incluyó infraestructura para tratamiento de agua, captación pluvial y mejoramiento de espacios turísticos, con el propósito de fortalecer el turismo sustentable y la resiliencia hídrica.

Asimismo, la Secretaría del Medio Ambiente recuperó 26 hectáreas de suelo de conservación en Santa María Nativitas y Santa Cruz Acalpixca, protegió 31 hectáreas adicionales, recuperó y protegió 54.8 hectáreas en Santa Cecilia Tepetlapa y posteriormente aseguró otras siete hectáreas mediante operativos conjuntos.

El problema en el mantenimiento cotidiano de calles, drenajes, bordos, taludes, canales y servicios urbanos, obras que corresponden en buena medida a la administración territorial de la alcaldía.

Los propios documentos presupuestales de 2026 incluyen proyectos para rehabilitación de drenaje sanitario, agua potable, inmuebles educativos, infraestructura deportiva, edificios públicos, vialidades secundarias, espacios públicos, banquetas y la reconstrucción del drenaje en la zona de Cuemanco, evidencia de que el rezago continúa siendo amplio.

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