
El Congreso de la Ciudad de México está totalmente abierto a las personas de la diversidad sexual y de género, como resultado de las luchas que ha emprendido este sector de la población por la defensa de sus derechos y la transformación del Poder Legislativo local a lo largo de su historia, así lo afirmó el diputado de Morena Alberto Vanegas.
Durante la presentación del “Top Ten de la Literatura LGBTQ+ Mexicana”, junto a activistas por los derechos de esa comunidad, el legislador señaló que el Congreso capitalino es un espacio abierto y plural.
“Es un espacio en donde hemos defendido que se abra a la diversidad, porque en otro momento histórico estuvo cerrado. Gracias a la lucha de muchísimas personas que nos antecedieron, ahora podemos tener plenamente abierto este Congreso”, puntualizó el morenista.
En ese contexto, reflexionó acerca de la existencia o no de la literatura LGBT+, a partir de la conceptualización de ésta como un arte universal.
“Escribir un cuento, un poema o una novela tiene que ver con un contexto político, social y cultural del autor o autora. También incluso hay un debate si sólo los integrantes de ésta pueden escribir este tipo específico de literatura o las personas que no pertenecen a la misma”, subrayó.
Durante el evento, la activista trans Eva Betancourt, comentó que la presentación del “Top Ten de la Literatura LGBTQ+ Mexicana” invita a recorrer historias, voces y experiencias que han enriquecido el panorama literario de México.
“Ha contribuido a visibilizar las múltiples formas de vivir, amar, resistir y construir comunidad. Recordemos que el arte también es esta gran capacidad de revolución, a través de la cual podemos expresar nuestros sentires, pensares y saberes, y derribar prejuicios”, recalcó.
Además, expresó que el Congreso capitalino es un espacio que reconoce el valor de la libertad, la expresión y la diversidad como pilares fundamentales de una sociedad democrática.
Ernesto Reséndiz planteó que la literatura LGBTTTIQ+ continúa como un objeto de debate, al considerar que toda creación literaria responde a un contexto histórico, político, social y cultural, por lo que no puede entenderse como una expresión aislada o neutral.
El especialista —quien ha participado en capítulos de los libros “La memoria y el deseo” y “Estudios gay y queer en México”, entre otros— explicó que la literatura de la diversidad sexual y de género reúne una amplia variedad de narrativas, desde historias personales y relatos amorosos hasta reconstrucciones históricas de su movimiento, lo que demuestra su enorme riqueza.
Al respecto, dio a conocer que en el “Top Ten de la Literatura LGBTQ+ Mexicana” se ubican, entre otros, los libros “La estatua de sal”, de Salvador Novo; “Ojos que da pánico soñar”, de José Joaquín Blanco; “El vampiro de la colonia Roma”, de Luis Zapata; “Amora”, de Rosamaría Roffiel; “Cuaderno de amor y desamor”, de Nancy Cárdenas, “Carta a mi padre. Testimonio de una personal transexual con discapacidad”, de Irina Layevska.
Asimismo, subrayó la necesidad de rescatar obras fundamentales que durante años permanecieron fuera de circulación o con escasa difusión editorial, con el propósito de acercarlas a nuevas generaciones de lectores y fortalecer la memoria cultural sobre la diversidad sexual y de género.
En tanto, Gerardo González externó su reconocimiento a los diputados morenistas Alberto Vanegas, Juana María Juárez López y Pedro Haces Lago por impulsar eventos donde se escuche la voz de las personas LGBTTTIQ+.
“La literatura no es un arte muerto, sino vivo que transforma vidas… La literatura también nos enseña no sólo a ser valientes en esta realidad, sino a tener un refugio cuando las cosas se ponen difíciles”, enfatizó.
Yoshua Ortega sostuvo que la diversidad sexual y de género ha estado presente a lo largo de la historia de México, aunque no era visible debido a la represión que existía hacia esta población. Derivado de ello, hizo un llamado a la sociedad a leer este tipo de literatura por su vasta riqueza cultural.