
La bancada del PAN en el Congreso local presentó una propuesta para crear un esquema de incentivos que promueva el otorgamiento de permisos laborales a las personas cuidadoras de pacientes con cáncer de mama.
La iniciativa surge con el objetivo de reconocer el trabajo de miles de personas que acompañan diariamente a pacientes con cáncer de mama y fortalecer la corresponsabilidad entre el Estado, las empresas y la sociedad.
La diputada proponente, Liz Salgado, detalló que su iniciativa busca reformar la Ley para la Atención Integral del Cáncer de Mama de la Ciudad de México y la Ley de Protección y Fomento al Empleo.
Aseguró, que un diagnóstico de cáncer de mama no afecta únicamente a quien enfrenta la enfermedad, sino que transforma la vida de toda una familia.
“Consultas médicas, cirugías, quimioterapias, radioterapias y hospitalizaciones requieren del acompañamiento permanente de una persona cuidadora, labor que en la mayoría de los casos recae sobre las mujeres”, comentó.
Agregó que, detrás de cada tratamiento exitoso hay una familia que reorganiza su vida para cuidar, “ese esfuerzo merece ser reconocido y respaldado por las instituciones y también por los centros de trabajo”, afirmó Liz Salgado.
La propuesta establece un mecanismo de incentivos para que las empresas puedan implementar políticas de apoyo laboral dirigidas a quienes cuidan a pacientes con cáncer de mama durante las etapas más complejas del tratamiento, favoreciendo que puedan cumplir con esa responsabilidad sin poner en riesgo su empleo.
Salgado precisó que la iniciativa complementa la construcción del Sistema Público de Cuidados de la Ciudad de México y representa una respuesta inmediata para miles de familias que hoy enfrentan esta realidad.
“No podemos hablar de una política de cuidados si olvidamos a quienes todos los días sostienen a una persona enferma. Cuidar también implica tiempo, ingresos y oportunidades. Por eso proponemos que las empresas encuentren incentivos para convertirse en aliadas de las familias”.
Finalmente, la panista hizo un llamado a construir una política pública que reconozca el valor social del cuidado y que coloque a las personas en el centro de las decisiones.
“El cáncer de mama se combate con prevención, diagnóstico oportuno y tratamiento, pero también con acompañamiento. Proteger a quienes cuidan también es una forma de proteger la vida”, concluyó.