
La tarde comenzó con un ambiente de fiesta en la Unidad Habitacional Acueducto de Guadalupe. Poco a poco, familias completas ocuparon la plaza principal mientras en una pantalla gigante se proyectaban imágenes que recordaban cómo lucía el conjunto habitacional hace apenas unos meses: fachadas desgastadas, espacios públicos deteriorados y calles que reflejaban años de abandono. Conforme avanzaban los videos del “antes y después”, los aplausos de los vecinos dejaban ver que el cambio era evidente.
Niñas y niños corrían entre los asistentes mientras algunos vecinos levantaban carteles con la leyenda “Gracias Giancarlo”, en espera del inicio de la ceremonia. A unos metros, el enorme mural de Frida Kahlo se robaba las miradas. Sus colores vivos contrastaban con el cielo nublado y se convirtió en el escenario perfecto para una presentación de danza folklórica que llenó de música y tradición la celebración.

La rehabilitación integral de Acueducto de Guadalupe fue entregada oficialmente por el alcalde de Gustavo A. Madero, Giancarlo Lozano, quien aseguró que esta intervención representa el cumplimiento de un compromiso realizado con los habitantes de la unidad, la más grande de la alcaldía, donde viven alrededor de 15 mil personas distribuidas en 81 edificios.
Durante su mensaje, el alcalde recordó que cuando visitó la unidad encontró edificios deteriorados, áreas verdes descuidadas y espacios públicos olvidados tras cerca de tres décadas sin una intervención importante. Afirmó que el objetivo principal fue devolver la dignidad a las familias mediante la recuperación de su entorno.

Los trabajos incluyeron la aplicación de más de 45 mil litros de pintura para rehabilitar alrededor de 180 mil metros cuadrados de fachadas, la recuperación de parques y jardines, la construcción de un sendero seguro de un kilómetro, la instalación de más de 500 luminarias, labores de poda, bacheo, reencarpetado y mantenimiento de áreas comunes. También fueron elaborados seis murales monumentales inspirados en mujeres e identidad comunitaria.
Mientras el discurso avanzaba, los verdaderos protagonistas parecían ser los niños. Muchos aprovecharon las plazas rehabilitadas para correr y jugar, una imagen que, según las autoridades, representa el propósito principal de la intervención: recuperar espacios seguros para las familias.
Las nuevas luminarias comenzaron a encenderse conforme caía la tarde y permitieron apreciar los edificios completamente renovados. Los vecinos caminaban observando los detalles de las fachadas recién pintadas y de los espacios comunes que ahora lucen diferentes.

Al finalizar la ceremonia, autoridades y habitantes posaron para la fotografía oficial frente al mural de Frida Kahlo, convertido ya en uno de los nuevos símbolos de la unidad. Después comenzó una convivencia comunitaria con comida, música y actividades recreativas para fortalecer la convivencia entre vecinos, en un ambiente donde predominaban las sonrisas y las conversaciones entre familias que durante años compartieron el mismo espacio, pero pocas veces una celebración de esta magnitud.
Más allá de las cifras y de las obras realizadas, la imagen que quedó al cierre del evento fue la de una comunidad apropiándose nuevamente de sus calles. Los niños jugando, las familias tomando fotografías frente a los murales y los vecinos recorriendo los andadores renovados reflejaron una escena distinta a la que durante años caracterizó a Acueducto de Guadalupe.
Con esta entrega, la alcaldía informó que buscará replicar este modelo de rehabilitación en otras unidades habitacionales de Gustavo A. Madero, con la intención de recuperar espacios públicos y fortalecer la seguridad y convivencia entre sus habitantes.