
El sistema de drenaje Churubusco-Xochiaca entró en operación en Nezahualcóyotl con una capacidad para desalojar hasta 16 mil litros de agua por segundo, como parte de las obras emprendidas para reducir el riesgo de inundaciones en municipios del oriente del Estado de México y en zonas de Iztapalapa, en la Ciudad de México.
La infraestructura, puesta en marcha el 22 de julio luego de que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) validó las pruebas de la planta de bombeo, requirió una inversión superior a 450 millones de pesos, con aportaciones de la Federación, el gobierno mexiquense y el municipio de Nezahualcóyotl. La distribución reportada por Conagua fue de 50 por ciento federal y 25 por ciento para cada uno de los gobiernos estatal y municipal.
El sistema está integrado por un túnel de cinco metros de diámetro, un colector de 2.44 metros y un cárcamo equipado con ocho bombas. Su función es recibir parte del agua pluvial que llega al sistema de drenaje de Nezahualcóyotl, conducirla hacia la planta de bombeo y posteriormente a la laguna de regulación Churubusco-Xochiaca.
Cuando disminuyen los flujos en el sistema de drenaje, el agua puede ser enviada hacia el río de La Compañía para su desalojo. Conagua explicó que la capacidad máxima de bombeo equivale a unos 96 viajes de pipas de 10 mil litros por minuto.

Zona con antecedentes de inundaciones
La nueva infraestructura se ubica en una región donde las lluvias intensas han provocado afectaciones recurrentes. En septiembre de 2025, por ejemplo, una tormenta ocasionó inundaciones en 14 colonias de Nezahualcóyotl; días después permanecían anegadas calles y viviendas de Metropolitana Tercera Sección, Evolución y Vicente Villada.
En octubre de ese año, Conagua explicó que una lluvia considerada atípica provocó afectaciones principalmente en Nezahualcóyotl y Los Reyes La Paz. De acuerdo con la dependencia, uno de los problemas detectados en Nezahualcóyotl fue que un colector que tenía capacidad para desalojar siete metros cúbicos por segundo recibía solamente alrededor de dos, debido a la combinación de lluvia, basura y deterioro de la infraestructura.
El túnel busca complementar esa red mediante una mayor capacidad de conducción y bombeo. También se han incorporado otros colectores, entre ellos Carmelo Pérez, Teotongo y Los Pinos, que incrementan la capacidad para conducir agua en la zona.
La laguna de regulación Churubusco-Xochiaca constituye otro componente del sistema. De acuerdo con información de Conagua, su desazolve permitió ampliar el margen disponible para almacenar temporalmente agua durante precipitaciones abundantes antes de enviarla hacia otros puntos de desalojo.
Parte de un plan para 10 municipios
El proyecto forma parte del Plan Integral para el Oriente del Estado de México, anunciado por el gobierno federal para atender problemas de agua potable y drenaje en Chalco, Valle de Chalco, Ecatepec, Chicoloapan, Chimalhuacán, Ixtapaluca, La Paz, Nezahualcóyotl, Texcoco y Tlalnepantla.
El programa contempla obras de drenaje, agua potable, rehabilitación de pozos, cárcamos y desazolve de ríos. Datos del proyecto reportan 101 acciones en materia de agua y drenaje, con 29 concluidas y 72 en proceso, además de una población estimada de 6.4 millones de beneficiarios.
La necesidad de reforzar la infraestructura hidráulica también se extiende a Iztapalapa. En junio pasado fue rehabilitado el vaso regulador El Salado, cuya capacidad de almacenamiento pasó de 200 a 400 millones de litros, con una inversión de alrededor de 97 millones de pesos. La obra forma parte de un programa hidráulico de 427 millones de pesos para el oriente de la capital.
Con estas obras se busca aumentar la capacidad de regulación y desalojo de agua en una zona metropolitana donde las lluvias de alta intensidad han rebasado en distintos momentos la infraestructura existente. El funcionamiento del túnel Churubusco-Xochiaca será puesto a prueba durante los episodios de precipitaciones más fuertes de la actual temporada.