
La Ciudad de México plantará un millón de árboles en la zona urbana durante los próximos años, a un ritmo de 200 mil ejemplares por año, como parte del programa de Reforestación Urbana 2026, que arrancó este miércoles en Iztacalco, una de las demarcaciones con menor cobertura vegetal de la capital.
El gobierno capitalino planteó que las alcaldías se sumen con otros 500 mil árboles, con metas anuales para cada demarcación, mientras que la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) tendrá como objetivo plantar 100 mil árboles este año en camellones y avenidas principales.
La estrategia busca atender las llamadas islas de calor, reducir las temperaturas urbanas, favorecer la infiltración de agua y disminuir la desigualdad ambiental entre las zonas oriente y poniente de la ciudad.
El millón de árboles podría capturar al menos 20 mil toneladas de dióxido de carbono, equivalente a retirar unos 4 mil automóviles de las calles cada año.

Al respecto, la jefa de Gobierno, Clara Brugada sostuvo que Iztacalco representa uno de los principales retos para ampliar las áreas verdes debido a su alta densidad urbana y al predominio del pavimento. Señaló que la reforestación no debe limitarse al Suelo de Conservación, donde afirmó que ya se han plantado millones de árboles, sino extenderse a calles, banquetas, camellones y avenidas.
“Lo más difícil es la zona urbana y es donde más se necesita”, afirmó la mandataria, al señalar que la meta de un millón de árboles implica recuperar espacios actualmente ocupados por cemento.

Buscan 1.5 millones de árboles con apoyo de alcaldías
Clara Brugada propuso que las 16 alcaldías contribuyan con otros cientos de miles de ejemplares, con una meta ideal de 500 mil árboles adicionales. La estrategia también contempla establecer un programa participativo para que vecinos colaboren en la selección y plantación de árboles en sus calles.
La mandataria anunció además una alianza con escuelas para que niñas y niños planten y cuiden un árbol durante su formación, con la intención de convertir la reforestación en una actividad permanente de educación ambiental.
Uno de los objetivos es avanzar hacia la regla internacional 3-30-300, es decir, que cada persona pueda observar al menos tres árboles desde su vivienda; que cada colonia alcance 30 por ciento de cobertura arbórea, y que todos los hogares tengan un espacio público verde de calidad a una distancia máxima de 300 metros.

Brugada reconoció que alcanzar estos parámetros será particularmente complicado en colonias densamente urbanizadas y sin parques, por lo que planteó incluso adquirir predios para convertirlos en áreas verdes. Como ejemplo mencionó Pantitlán y Agrícola Oriental, donde identificó carencia de espacios públicos arbolados.
El gobierno capitalino también pretende sustituir superficies de concreto por tierra en determinados puntos de calles y camellones para favorecer la infiltración del agua. La jefa de Gobierno señaló que el programa pretende generar un millón de puntos de sombra, uno por cada árbol plantado.
La funcionaria destacó que las zonas con mayor necesidad de arbolado se concentran principalmente en Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza, Iztacalco, Iztapalapa y Tláhuac, donde se ubican buena parte de las islas de calor de la ciudad. El propósito, dijo, es combatir también la desigualdad ambiental entre el oriente y el poniente capitalino.
Iztacalco reporta más de 500 árboles plantados
La alcaldesa de Iztacalco, Lourdes Paz Reyes, señaló que la demarcación es una de las que tiene menos árboles por habitante y reconoció que el arranque del programa representa un reto para revertir la falta de áreas verdes.
Informó que en meses recientes fueron plantados más de 500 árboles en la Magdalena Mixiuhca, además de que el vivero ubicado en Agrícola Oriental produce plantas para los camellones de vías secundarias.
La alcaldía reportó también un millón 164 mil 530 metros cuadrados atendidos, más de 7 mil acciones de poda, la restitución de 349 árboles secos o enfermos, la extracción de 111 tocones y la recolección de 8 mil 565 metros cúbicos de desechos forestales.
Por su parte, la secretaria de Medio Ambiente, Julia Álvarez Icaza, explicó que el programa priorizará especies nativas como liquidámbar, cazahuate, colorín, guaje, guamúchil, palo verde, fresno, maculi y ceiba. Se busca utilizar árboles adaptados a las condiciones de la capital, con raíces adecuadas para el entorno urbano y menor necesidad de mantenimiento.
El programa también incorpora criterios para convertir espacios pavimentados en puntos de infiltración de agua. Para la primera plantación, los trabajadores retiraron concreto y asfalto, mejoraron el suelo con una mezcla de 50 por ciento del sustrato existente y 50 por ciento de composta, y colocaron un ejemplar de maculi (Tabebuia rosea).
Agregó que la plantación urbana requiere mayores cuidados que la realizada en áreas naturales debido a las condiciones adversas a las que están expuestos los árboles. Por ello, el programa considera el tamaño de los ejemplares, la orientación, el mejoramiento del sustrato y el uso de lombricomposta para favorecer su desarrollo.
Con el primer maculi plantado en Iztacalco, el gobierno capitalino dio inicio formal al programa de un millón de árboles urbanos.