
El Partido Verde en el Congreso de la Ciudad de México propuso que los establecimientos mercantiles estén obligados a contar con al menos un sanitario familiar, para que madres, padres, tutores o cuidadores puedan acompañar a niñas y niños que requieran asistencia.
“Un papá que sale solo con su hija pequeña no debería tener que elegir entre meterla al baño de hombres, entrar con ella al de mujeres o dejarla pasar sola. Necesitamos espacios pensados para las familias”, expuso la diputada Rebeca Peralta al presentar su propuesta.
La iniciativa establece que el baño familiar deberá contar también con cambiador para bebés y garantizar condiciones adecuadas de privacidad, seguridad, higiene y accesibilidad.
De acuerdo con lo expuesto, la medida busca atender también a quienes acompañan a niñas y niños con discapacidad que requieren apoyo para desplazarse, asearse o utilizar el sanitario.
Peralta comento que las y los menores de edad deben de estar acompañados, por seguridad, para asearse o usar los baños, por lo que la infraestructura en los establecimientos mercantiles no debería representar una barrera para la persona que está a su cuidado.
Cambiar un pañal no es exclusivo de las mujeres
“Queremos que los hombres participen en la crianza y en los cuidados, pero todavía tenemos espacios diseñados como si cambiar un pañal o acompañar a un niño al baño fuera exclusivamente responsabilidad de las mujeres”, afirmó.
La legisladora explicó que actualmente un padre que acompaña a una hija pequeña puede encontrarse sin una alternativa adecuada: llevarla al sanitario de hombres, intentar ingresar al de mujeres o permitir que entre sola pese a que todavía necesite asistencia.
“Los cambiadores tampoco pueden seguir escondidos únicamente dentro de los baños de mujeres. Un padre también cambia pañales y debe tener dónde hacerlo”, sostuvo.
La legisladora indicó que el objetivo de la propuesta es incorporar un espacio que responda a las nuevas dinámicas de cuidado y permita acompañar a menores que necesiten asistencia en plazas comerciales, cines, restaurantes, centros de entretenimiento y otros lugares de alta concurrencia familiar.
“Un baño familiar resuelve un problema muy concreto: que cualquier persona responsable del cuidado de una niña o un niño pueda acompañarlo con privacidad y seguridad, sin importar si es su mamá, su papá, tutor o cuidador”, concluyó.