
La diputada local del Partido Verde, Rebeca Peralta, presentó una iniciativa para incorporar videollamadas gratuitas en los centros penitenciarios de la Ciudad de México con el fin de fortalecer la reinserción social y evitar que las personas privadas de la libertad pierdan sus vínculos familiares durante el cumplimiento de una sentencia.
La propuesta busca crear un Sistema Integral de Comunicación Penitenciaria y garantizar al menos una videollamada gratuita por semana, con duración mínima de 20 minutos; el acceso sería preferente para quienes tengan hijas o hijos menores de edad y la implementación comenzaría con programas piloto en al menos dos centros penitenciarios.
La legisladora dejó claro que no se trata de una iniciativa en la que se proponga internet libre o celulares dentro de las prisiones, sino de videollamadas institucionales, con usuarios identificados, familiares autorizados y controles de la autoridad penitenciaria.
“Una persona que mantiene contacto con sus hijos y conserva una familia a la cual regresar tiene mejores condiciones para reconstruir su vida cuando recupera la libertad. La reinserción también depende de que esos vínculos no se rompan durante años de separación”, afirmó Peralta.
La también vicecoordinadora del Partido Verde señaló que la propuesta busca utilizar la tecnología como una herramienta de reinserción y no pretende autorizar teléfonos celulares ni permitir acceso libre a internet.
¿Cómo se regularían?
Además del tiempo de duración y la prioridad para quienes tengan hijos e hijas, las videollamadas se realizarían mediante infraestructura institucional, con identificación de usuarios, contactos previamente autorizados, programación, registros técnicos y medidas de seguridad.
Como complemento, la iniciativa establece un mínimo de 120 minutos gratuitos de llamadas telefónicas al mes para cada persona privada de la libertad.
Una vez agotados, las llamadas adicionales no podrían costar más de 50 centavos por minuto, las tarifas tendrían que permanecer públicas y visibles y se prohibirían cargos adicionales por conexión, mantenimiento o conceptos similares.
Peralta reiteró que la comunicación familiar forma parte del proceso de reinserción porque permite conservar relaciones afectivas y redes de apoyo que posteriormente pueden facilitar el regreso a la comunidad.
Y advirtió que los periodos prolongados sin comunicación pueden deteriorar esos lazos, particularmente entre madres, padres, hijas e hijos.
“Una videollamada no sustituye una visita, pero permite que una madre siga viendo a sus hijos, que un padre mantenga contacto con su familia y que quien cumple una sentencia conserve una red de apoyo. Si queremos reducir la reincidencia, también tenemos que evitar que las personas salgan de prisión completamente desvinculadas de su familia”, concluyó.