
El Congreso de la Ciudad de México pidió a la Secretaría de Educación Pública (SEP) incorporar materias sobre educación digital, alfabetización mediática e informacional, así como redes sociales y plataformas digitales, en los programas de educación básica y media superior.
La propuesta fue planteada por la diputada de Morena, Martha Ávila, mediante un punto de acuerdo; la morenista comentó que tiene el objetivo de que estudiantes desarrollen herramientas para gestionar, analizar y procesar la información que reciben a través de medios digitales.
La legisladora comentó que a diferencia de otras generaciones que adquirían buena parte de sus conocimientos mediante libros y en las aulas, actualmente los dispositivos electrónicos y las plataformas digitales tienen una mayor presencia en la forma en que las personas conocen e interpretan su entorno.
Ávila destacó que las redes sociales y la inteligencia artificial tienen una influencia cada vez mayor, por lo que consideró necesario que desde las escuelas se enseñe a las y los estudiantes a identificar los contenidos que consumen y distinguir entre información verdadera y falsa.
“Hoy más que nunca, nos encontramos ante la imperiosa necesidad de formar ciudadanos críticos y capacitar a las personas en gestión de la información para que cuenten con las habilidades de plantear las preguntas correctas y distinguir la información falsa de la verídica; hechos, opiniones y publicidad”, sostuvo.
Afirmó que el uso de dispositivos electrónicos ocupa una parte importante del tiempo de las personas; mencionó que en ocasiones pasan frente a sus dispositivos el 40 por ciento del tiempo que deberían destinar a dormir.
La morenista señaló que la exposición constante a redes sociales y otras herramientas digitales plantea nuevos desafíos relacionados con la forma en que se consume información, por que que consideró necesario generar capacidades para analizar los contenidos antes de compartirlos o asumirlos como verdaderos.
Reconoce beneficios del desarrollo tecnológico
Martha Ávila reconoció que el desarrollo tecnológico también puede generar beneficios, como contribuir a resolver problemas globales, reducir brechas de desigualdad y favorecer avances en distintos campos.
Sin embargo, sostuvo que estos avances también requieren mecanismos de regulación para reducir los riesgos asociados con un uso sin controles.
“Reconocemos que la evolución tecnológica puede contribuir a resolver los problemas globales, cerrar las brechas de desigualdad y curar enfermedades, entre otras cosas. Pero en los días que corren también se ha expresado riesgos derivados de un desarrollo desbocado, sin control ni regulación”, concluyó.