Metrópoli

El nuevo modelo contempla salud, empleo, vivienda y atención a adicciones para personas en situación de calle

CDMX sustituirá albergues por una red de cuidados para personas en situación de calle

CDMX sustituirá albergues por una red de cuidados para personas en situación de calle


El Gobierno de la Ciudad de México presentó una nueva Red de Atención, Cuidados y Construcción de Autonomía para Personas en Situación de Calle, que sustituirá el modelo tradicional de albergues por una red de servicios enfocada en la restitución de derechos, la salud, el empleo, la vivienda y la construcción de proyectos de vida individuales.

Como primera etapa, serán habilitadas cuatro nuevas Comunidades de Cuidados, dos ubicadas en el Perímetro A del Centro Histórico y dos en zonas cercanas, que en conjunto dispondrán de 16 mil metros cuadrados.

La administración capitalina prevé comenzar a ponerlas en operación a partir de inicios de 2027 y trasladar ahí el actual albergue de Coruña.

El nuevo esquema también contempla brigadas multidisciplinarias las 24 horas en las 16 alcaldías, centros de atención diurna, baños y regaderas móviles, clínicas médicas itinerantes, atención psicológica, servicios para reducir riesgos y daños por consumo de sustancias, capacitación para el empleo y mecanismos para recuperar documentos de identidad.

La jefa de Gobierno, Clara Brugada afirmó que el propósito es transformar “de raíz” la atención a quienes viven en calle y evitar que la falta de vivienda se convierta en un destino permanente.

Señaló que vivir sin hogar implica perder no sólo un techo, sino también vínculos, seguridad y condiciones para reconstruir un proyecto de vida.

Clara Brugada explicó que las nuevas comunidades dejarán atrás el esquema de grandes dormitorios colectivos.

Tendrán habitaciones para pocas personas, privacidad, espacios recreativos y, cuando las condiciones lo permitan, áreas verdes.

También habrá espacios para familias, con el objetivo de evitar su separación, así como lugares que permitan recibir a los animales de compañía de las personas atendidas.

Una ruta personalizada hacia la autonomía

El nuevo modelo incorpora atención médica, medicamentos, alimentación, educación, capacitación laboral y programas sociales.

Para las personas con discapacidad o con necesidades de cuidados permanentes se buscará recuperar, en la medida de lo posible, su autonomía mediante rehabilitación física y trabajo social.

Uno de los cambios centrales será la atención de la salud mental y las adicciones. Las comunidades contarán con espacios especializados y atención residencial intensiva.

La jefa de Gobierno subrayó que el consumo de sustancias no será motivo para excluir a una persona de los servicios públicos y que toda intervención deberá realizarse con su consentimiento.

El secretario de Bienestar e Igualdad Social, Pablo Yanes Rizo, explicó que la estrategia parte de un cambio conceptual. Las personas en situación de calle fueron incorporadas al Sistema de Cuidados de la Ciudad de México tras la aprobación de la Ley del Sistema de Cuidados.

Por ello, dijo, ya no se trata de respuestas aisladas de asistencia social, sino de una política pública articulada como una red.

Pablo Yanes precisó que cada persona tendrá un plan individual de vida, debido a que las trayectorias son diferentes y pueden registrar avances, retrocesos y cambios.

El modelo, denominado de las “Cinco A’s”, comprende acercamiento, atención, activación de alternativas, acompañamiento y construcción de autonomía.

Las Comunidades de Cuidados incorporarán al menos 15 componentes, entre ellos alojamiento, alimentación, salud, higiene, acompañamiento psicosocial, restitución de derechos, educación, capacitación, trabajo, actividades culturales y deportivas, preparación para la autonomía, acceso a vivienda y seguimiento después del egreso.

La intención, explicó Yanes, es que sean espacios de transición y reconstrucción de proyectos de vida, no destinos permanentes.

La secretaria de Salud Pública, Nadine Gasman Zylbermann, señaló que la atención sanitaria comenzará en el territorio y no en una ventanilla. Las brigadas llevarán medicina, psicología, odontología, enfermería y laboratorio a los lugares donde se encuentran las personas.

En casos de crisis agudas, intoxicaciones, abstinencias graves o crisis psiquiátricas habrá atención hospitalaria y un egreso protegido para evitar que la persona regrese directamente a la calle.

El objetivo final será facilitar el acceso a una vivienda y una vida con mayor independencia. Gasman enfatizó que la ruta no será obligatoria ni lineal: las personas podrán entrar, salir, regresar o cambiar de servicio según sus necesidades, siempre bajo un esquema voluntario y basado en derechos.

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