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Un servicio que a partir del 10 de octubre tendrá una nueva tarifa para los pasajeros

Entre trenes, maletas y pasajeros: el Suburbano rumbo al AIFA cambia de precio

Entre trenes, maletas y pasajeros: el Suburbano rumbo al AIFA cambia de precio

La estación parece moverse aunque el tren permanezca detenido, hay personas que caminan con maletas, otras esperan frente a las máquinas de recarga y algunas avanzan con prisa para no perder el siguiente convoy. En medio del movimiento aparecen los nuevos trenes que conectan con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), un servicio que a partir del 10 de octubre tendrá una nueva tarifa para los pasajeros.

El viaje entre Buenavista y el AIFA costará 110 pesos cuando el aeropuerto sea el origen o destino del recorrido. El cambio terminará con la tarifa promocional de 45 pesos el viaje completo al AIFA que se mantuvo durante aproximadamente cinco meses para los recorridos entre estaciones intermedias.

La noticia del aumento convive con una realidad que se observa dentro de las instalaciones: el Suburbano se ha convertido para algunos usuarios en una opción práctica para trasladarse.

Dentro de los nuevos trenes, las filas de asientos claros ocupan buena parte de los vagones. Los espacios son amplios y en la parte superior hay pantallas que acompañan el recorrido. El interior luce limpio y los pasajeros aprovechan el trayecto de diferentes maneras, algunos revisan su teléfono, otros conversan o simplemente permanecen sentados mientras el tren avanza.

Viajar del AIFA a Buenavista costará 110 pesos a partir del 10 de octubre (Eidalid López)

Una joven viaja con una mochila roja sobre las piernas mientras revisa su teléfono celular. Más adelante, otros pasajeros ocupan los asientos y algunos permanecen de pie. El vagón no está lleno, pero tampoco está vacío. El movimiento de las personas es constante, aunque el ambiente se mantiene tranquilo.

Al llegar a las estaciones, el ritmo cambia. Las vías quedan rodeadas por grandes columnas de concreto y, entre ellas, aparecen los trenes blancos con detalles en rojo y verde. Las pantallas publicitarias y las señalizaciones forman parte del paisaje cotidiano de quienes utilizan este transporte.

En los accesos, los pasajeros pasan por los torniquetes y continúan su camino hacia los andenes. Algunos llevan mochilas, otros bolsas y varios cargan maletas que arrastran por el piso mientras buscan la dirección que deben seguir.

Entre trenes, maletas y pasajeros: el Suburbano rumbo al AIFA cambia de precio

Durante todo el recorrido, el personal identificado con chalecos naranjas permanece atento a los usuarios. Su labor consiste en orientarlos en distintos momentos: explican cómo abrir las puertas de los trenes, indican cuándo deben abordar y ayudan a los pasajeros a acomodar sus maletas en los espacios destinados para ellas. Cuando alguien parece tener dudas, los trabajadores se acercan para explicar el procedimiento y facilitar el acceso al vagón.

La atención también está dirigida a quienes requieren mayor apoyo para trasladarse. El abordaje se realiza de manera ordenada y los trabajadores acompañan a los pasajeros cuando es necesario.

El recorrido no solamente representa una conexión entre estaciones. Para algunos pasajeros significa ahorrar tipo y evitar traslados complicados por carretera.

El caso de Don Justino es uno de ellos. El hombre bajó en Lechería después de viajar desde el AIFA. Había acudido al aeropuerto para recoger material que utilizará en su negocio de jarcería. A diferencia de un pasajero que viaja solamente con una mochila o una maleta pequeña, él debe transportar materiales y objetos pesados. Por eso, cuando se le pregunta si pagaría los 110 pesos, su respuesta está relacionada con algo más que el precio.

Entre trenes, maletas y pasajeros: el Suburbano rumbo al AIFA cambia de precio

Para Don Justino, el tiempo y la seguridad pesan en la decisión. Considera que el recorrido es rápido y que trasladarse en tren con sus materiales puede resultar más conveniente que utilizar un camión, el nuevo costo, sin embargo, no pasa desapercibido.

A partir del 10 de octubre, los pasajeros que tengan como origen o destino el AIFA tendrán que pagar 110 pesos. La ruta parte de Buenavista, utiliza el recorrido tradicional del Suburbano hasta Lechería y posteriormente entra al nuevo ramal que conecta con la terminal aérea. La ruta completa tiene aproximadamente 43 kilómetros y el trayecto puede realizarse en menos de una hora.

Pero no todos los usuarios tienen la misma opinión. Durante el recorrido también se escuchan críticas relacionadas con el precio y con la experiencia que representa utilizar el servicio. En el testimonio recabado para esta nota, una usuaria identificada como Irma Gabriela Overo Jiménez señaló que utiliza con frecuencia este medio de transporte y cuestionó el nuevo costo. También recordó que anteriormente el servicio tenía condiciones distintas y manifestó su inconformidad con los tiempos de espera.

La pasajera relató que antes realizaba el recorrido en alrededor de 26 minutos, mientras que en su experiencia reciente el trayecto llegó a 40 minutos. También señaló problemas relacionados con el acceso para personas con discapacidad y expresó que considera que el servicio ya no es tan seguro como antes.

A estas opiniones se suma otra molestia que comparten varios pasajeros durante el recorrido: la falta de señal telefónica en algunas estaciones y tramos de la ruta hacia el AIFA. Los usuarios comentan que en determinados puntos la conexión desaparece o se vuelve intermitente, lo que dificulta realizar llamadas, enviar mensajes o mantenerse comunicados mientras esperan llegar a su destino.

Entre trenes, maletas y pasajeros: el Suburbano rumbo al AIFA cambia de precio

Su opinión contrasta con la de Don Justino, quien encuentra en el tren una herramienta para hacer más sencillo su traslado. El contraste entre las experiencias aparece constantemente en las estaciones. Mientras algunos pasajeros avanzan rápidamente con sus maletas, otros esperan frente a las máquinas, consultan sus teléfonos o buscan las señalizaciones para continuar su camino.

El vestíbulo mantiene un movimiento constante. Personas que llegan con equipaje atraviesan el espacio rumbo a los andenes, mientras otras regresan del viaje y buscan la salida. Las escaleras eléctricas transportan pasajeros de un nivel a otro y las máquinas de acceso reciben a quienes comienzan su recorrido.

También están quienes viajan con equipaje más pesado. Las maletas avanzan sobre el piso mientras sus propietarios buscan un espacio dentro del tren. Para ellos, la orientación del personal se vuelve importante, sobre todo cuando se trata de encontrar dónde colocar sus pertenencias sin bloquear los pasillos.

El Tren Suburbano al AIFA comenzó operaciones el 26 de abril de 2026 y fue presentado como una conexión entre Buenavista y la terminal aérea. Ahora, meses después de su puesta en funcionamiento, el servicio enfrenta una nueva etapa, dejar atrás la tarifa promocional y comenzar con un esquema de cobro más elevado.

Entre trenes, maletas y pasajeros: el Suburbano rumbo al AIFA cambia de precio

Para Don Justino, el cálculo es sencillo, si los 110 pesos le permiten viajar rápido y trasladar su material de manera más segura, el gasto puede valer la pena. Para otros usuarios, el aumento representa un golpe al bolsillo. También quedan pendientes las molestias relacionadas con los tiempos de espera, la falta de señal en algunos puntos del recorrido y las condiciones de accesibilidad que algunos pasajeros consideran que han cambiado.

Entre ambos puntos de vista se encuentra el futuro cotidiano del Suburbano. El tren seguirá recorriendo las vías entre Buenavista y el AIFA, mientras los pasajeros tendrán que decidir si la rapidez, las instalaciones y la comodidad justifican el nuevo precio. A partir del 10 de octubre, cada viaje tendrá una nueva cuenta. Y en las estaciones, entre maletas, mochilas, pantallas, trabajadores de chaleco naranja y trenes que llegan y se van, los usuarios comenzarán a comprobar si esos 110 pesos realmente hacen la diferencia.

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