
A partir de la una de la tarde, pequeños bloques de trabajadores de la salud comenzaron a concentrarse a las afueras del Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS, en la Ciudad de México, para participar en una marcha nacional en demanda de mejoras salariales y laborales. Entre los grupos que arribaron se encontraban representantes de Iguala, Hidalgo y distintas secciones del Seguro Social.
Conforme avanzó la tarde, más médicos y personal sanitario se sumaron a la movilización. Antes de las tres de la tarde, las consignas comenzaron a escucharse entre los asistentes, quienes repetían “No que no, sí que sí, ya volvimos a salir” y “Trabajadores unidos jamás serán vencidos”.
Una de las frases que marca la protesta fue “Después de trabajar venimos a marchar”, con la que los manifestantes destacaron que muchos acudieron después de concluir su jornada laboral. Según explicaron, participar fuera de su horario de trabajo también responde a la preocupación de evitar posibles represalias laborales.
Mejores salarios y condiciones
Los trabajadores manifestaron su rechazo a la propuesta de la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), que contempla un aumento de 2.9 por ciento directo al salario base y de 3.9 por ciento en prestaciones. En contraste, los inconformes exigen un incremento de al menos 10 por ciento directo al sueldo.
Además, pidieron contratar más médicos, enfermeras y personal administrativo para reducir la carga laboral y mejorar la atención a los derechohabientes. También reclamaron el suministro constante de medicamentos, materiales e insumos, así como mantenimiento para las instalaciones hospitalarias.
Entre sus demandas internas se encuentran la convocatoria a un Congreso Nacional Extraordinario, la renuncia de la actual dirigencia sindical y el cese de las presuntas represalias administrativas contra quienes participan en las manifestaciones.
“No estamos contra la institución”
Durante la movilización, algunos participantes insistieron en que su protesta no está dirigida contra el IMSS, sino contra lo que consideran una mala administración y el deterioro de la infraestructura hospitalaria. Señalaron que buscan mejores condiciones para realizar su trabajo y un sistema de salud que responda a las necesidades de los pacientes y sus familias.
Los manifestantes también defendieron su derecho a expresar inconformidades como trabajadores y ciudadanos. Afirmaron que sus exigencias buscan beneficiar a la población en general, más allá de partidos o gobiernos, y reclamaron que los hospitales cuenten con los recursos necesarios para ofrecer atención adecuada.
La marcha reunió a trabajadores que buscan cambios en sus condiciones laborales y en la operación de los servicios médicos. Con sus consignas, insistieron en que la demanda salarial forma parte de una inconformidad más amplia relacionada con el personal, los insumos y la atención que reciben los derechohabientes.