Metrópoli

La jefa de Gobierno planteó iniciar este año la renovación del penal femenil de Santa Martha Acatitla y reiteró la construcción de tres universidades y cinco preparatorias

A 29 años del “Prepa sí, cárcel no”, Brugada apuesta por escuelas y reinserción

A 29 años del “Prepa sí, cárcel no”, Brugada apuesta por escuelas y reinserción

A 29 años de la movilización vecinal que frenó la construcción de un reclusorio de alta seguridad en San Miguel Teotongo, Iztapalapa, y dio paso a un proyecto educativo, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada planteó transformar el sistema penitenciario capitalino y reiteró la construcción de tres universidades y cinco preparatorias.

Ante integrantes de la comunidad educativa y vecinos que participaron en el movimiento “Prepa sí, cárcel no”, la mandataria capitalina sostuvo que su administración busca priorizar la educación y la atención de las causas de la violencia, en lugar de ampliar la infraestructura penitenciaria.

“Nuestro horizonte no es una ciudad con más y más cárceles. Es una ciudad con más preparatorias, más universidades y más escuelas; más derechos y menos violencia”, afirmó.

La jefa del Ejecutivo local adelantó que este año comenzará la transformación del penal femenil de Santa Martha Acatitla, con el objetivo de mejorar sus instalaciones y modificar las condiciones de reinserción social.

“Queremos un nuevo modelo penitenciario, basado en los derechos humanos y en la reinserción; que parta de un principio: cumplir una pena no puede significar perder para siempre la posibilidad de reconstruir una vida”, expresó.

Las cárceles deben cumplir con la ley, dijo, pero también ofrecer condiciones para que las personas que concluyan sus condenas tengan oportunidades de reintegrarse a la sociedad y evitar regresar a prisión.

A 29 años del “Prepa sí, cárcel no”, Brugada apuesta por escuelas y reinserción

De una cárcel proyectada a un espacio educativo

Clara Brugada recordó que el movimiento comenzó en 1996, cuando habitantes de la Sierra de Santa Catarina se organizaron para impedir la construcción de un reclusorio de alta seguridad en el predio donde actualmente se encuentran instalaciones educativas de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) y del Instituto de Educación Media Superior (IEMS).

En aquel momento, explicó, la antigua cárcel de mujeres ya había sido trasladada a Xochimilco, pero las autoridades pretendían levantar otra prisión en la zona, donde ya operaban el penal de Santa Martha y el Reclusorio Oriente.

La propuesta generó la movilización de vecinos y organizaciones comunitarias, que mantuvieron un plantón para frenar las obras y exigir que el terreno se destinara a escuelas.

La protesta coincidió con el proceso de democratización de la capital y las elecciones de 1997, en las que Cuauhtémoc Cárdenas resultó electo como primer jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

A 29 años del “Prepa sí, cárcel no”, Brugada apuesta por escuelas y reinserción

Clara Brugada reconoció la participación de quienes permanecieron día y noche en el lugar para impedir la construcción del reclusorio y destacó que la organización vecinal permitió convertir una demanda comunitaria en un proyecto educativo.

“Aquí aprendimos que los derechos no caen del cielo; se conquistan con organización, con dignidad, con esperanza”, dijo.

La movilización contribuyó a impulsar la primera preparatoria del Gobierno capitalino y el proyecto de la Universidad de la Ciudad de México, que posteriormente se convirtió en la UACM. Para la mandataria, este proceso representó un cambio en la forma de atender las necesidades de Iztapalapa, al sustituir la propuesta de construir otra prisión por espacios de formación académica.

“Las periferias no merecen las sobras, sino lo mejor que tenga la Ciudad de México. Las periferias, Iztapalapa, no deben ser el patio trasero de la Ciudad de México. Son el corazón de la transformación”, afirmó.

Agregó que su administración proyecta llevar tres nuevas líneas de Cablebús a las periferias, además de ampliar la oferta educativa y los espacios comunitarios.

También vinculó el origen de las Utopías con las demandas planteadas por los habitantes de San Miguel Teotongo durante aquella lucha, quienes no sólo solicitaron una preparatoria y una universidad, sino también instalaciones deportivas, albercas, espacios culturales y servicios de salud.

Universidades y preparatorias para las periferias

La jefa de Gobierno informó que, además de las tres universidades y cinco preparatorias que anunció para las zonas más alejadas y los pueblos originarios, se contempla la construcción de un plantel de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el suroriente de la capital.

Señaló que la educación ha sido una de las principales causas de su trayectoria política y recordó que, cuando encabezó la entonces delegación Iztapalapa, impulsó otras tres preparatorias junto con organizaciones vecinales.

“Las luchas que ayer defendíamos desde las calles, son las mismas que hoy impulsamos desde el gobierno”, afirmó.

Estudiantes del IEMS solicitaron apoyo para construir un auditorio en su plantel, mientras que representantes de la UACM plantearon necesidades de mantenimiento y ampliación de instalaciones, mejoras en canchas deportivas, una biblioteca más amplia y mayores recursos para becas.

También solicitaron avanzar en la regularización de la totalidad del predio que ocupa Casa Libertad, con el propósito de ampliar la infraestructura educativa.

“No llegamos al gobierno a traicionar nuestros principios. No llegamos tan lejos para alejarnos de nuestras raíces. Llegamos hasta aquí, para llevar nuestras causas, las de la educación, nuestras causas, lo más lejos posible”, concluyó Brugada.

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