
La Ciudad de México produce anualmente 83 mil toneladas de nopal, 8 mil de elote, 3 mil de brócoli, cerca de 11.4 millones de litros de leche y alrededor de 80 toneladas de miel; sin embargo, una parte de esta producción enfrenta dificultades para llegar directamente a restaurantes, hoteles y comercios, por lo que el Gobierno capitalino busca reducir la intermediación y mejorar los ingresos de las familias productoras.
Con ese objetivo, fue inaugurado en el Complejo Cultural Los Pinos el encuentro Ingrediente: Producción y Consumo Local, que durante tres días reunirá a productores del campo capitalino con representantes de restaurantes, hoteles, tiendas de autoservicio, empresas y universidades para generar acuerdos comerciales y ampliar los mercados de los alimentos locales.
En el encuentro participan 140 productores, mientras que la convocatoria contempla a más de 100 representantes del sector económico y gastronómico. El programa incluye reuniones de negocios, conferencias, talleres, demostraciones de cocina, catas de miel y degustaciones.
La jefa de Gobierno, Clara Brugada sostuvo que el problema del campo de la capital no es la falta de producción, más bien que los alimentos no siempre llegan a las mesas de los consumidores y los productores reciben una proporción reducida de su valor comercial debido a los intermediarios.
La mandataria llamó a restaurantes, hoteles y empresas a incorporar al menos un ingrediente procedente del Suelo de Conservación en sus cocinas, con el propósito de fortalecer la economía rural y contribuir a la protección ambiental.
Clara Brugada detalló que la capital cuenta con más de 88 mil hectáreas de Suelo de Conservación, equivalentes a casi 60 por ciento de su territorio.
De esa superficie, alrededor de 14 mil hectáreas se destinan a la agricultura y la ganadería, actividades en las que participan más de 11 mil unidades de producción agrícola y cerca de 4 mil pecuarias, en su mayoría familiares.
Además de los cultivos de nopal, elote, brócoli y otras hortalizas, el campo capitalino produce flores. Para este año se reportó una producción histórica de 10 millones de flores de cempasúchil, que adornarán calles y avenidas durante las celebraciones de Día de Muertos.
Buscan acuerdos comerciales sin intermediarios
La secretaria de Medio Ambiente capitalina, Julia Álvarez Icaza explicó que Ingrediente surgió de las dificultades que enfrentan los productores para vender sus cosechas a precios justos, pese a que sus alimentos se comercializan posteriormente a precios más elevados.
Como ejemplo, mencionó el caso de productores de espinaca de Topilejo que, según relató, reciben entre cinco y seis pesos por manojo, mientras que una porción del mismo producto puede venderse al consumidor al doble de ese precio.
La funcionaria señaló que la falta de incentivos y de condiciones comerciales favorables contribuye al abandono de parcelas, que en algunos casos terminan convertidas en construcciones. Por ello, planteó que el encuentro debe traducirse en acuerdos concretos, reducción de distancias de transporte y conservación de las tierras productivas.
El presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) en la Ciudad de México, Jack Sourasky Olmos, consideró que el reto consiste en establecer mecanismos que permitan a los productores garantizar calidad, continuidad y volumen, mientras que los establecimientos obtengan productos con precios y condiciones logísticas adecuadas.
La organización empresarial planteó dar seguimiento a los contactos generados durante el encuentro para convertirlos en pedidos y relaciones comerciales de largo plazo. También invitó a los productores a compartir sus catálogos, capacidades de producción, temporadas de cosecha y condiciones de entrega.
La chef Gabriela Cámara respaldó la compra directa a productores locales y destacó sus beneficios económicos y ambientales, entre ellos la reducción de emisiones por transporte y la conservación de los suelos que permiten la infiltración del agua.
En tanto, la productora de flores comestibles de Tláhuac, Julieta Ruiz, mencionó que la capital cuenta con agricultores capaces de ofrecer alimentos sanos y de calidad, incluidos productos cultivados sin agroquímicos, y consideró que estos espacios permiten acercarlos a chefs y compradores.
El representante de Pastelería La Esperanza, Javier Juampérez, manifestó la disposición de la empresa para explorar compras a productores locales y mencionó la posibilidad de utilizar miel de la región en productos de panadería.
El Gobierno capitalino informó que Ingrediente también ofrecerá asesoría para que los productores registren marcas, cumplan con el etiquetado, facturen y puedan vender a hoteles y cadenas comerciales. Asimismo, anunció la entrega del Sello Verde a productores agroecológicos.
La iniciativa se suma a programas como Altépetl, al que se destinan más de mil millones de pesos anuales, de acuerdo con Brugada, así como a las Tiendas de la Tierra, las tortillerías de maíz nativo y las biofábricas de insumos agrícolas.
El encuentro abrirá sus puertas al público general el viernes y el sábado, con entrada libre, para que los asistentes conozcan los productos del campo capitalino y establezcan contacto directo con quienes los producen.