
Tres Centros Penitenciarios de la Ciudad de México se encuentran rebasados en la capacidad de población que puede habitar en dichas cárceles, incluso, en algunas se rebasa hasta mil personas que permanecen privadas de su libertad, conforme a la cantidad de espacios disponibles.
Al mismo tiempo en que dos cárceles capitalinas están a pocos de espacios de llegar a su tope de disponibilidad, la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), institución que controla y regula los Centros Penitenciarios en la metrópoli, no destinó presupuesto para el mantenimiento y operación de la infraestructura del sistema penitenciario para el año 2026.
El Centro Penitenciario que tiene la problemática más grave es el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, en la alcaldía Iztapalapa, el cual, hasta el corte del 28 de septiembre del 2026, tenía mil 42 personas privadas de la libertad más a las que puede soportar el centro, que ocuparon ese espacio. Con cabida para seis mil 208 individuos, alberga a siete mil 250.
En segundo lugar con saturación en el cupo está el Reclusorio Preventivo Varonil Norte, ubicado en la alcaldía Gustavo A. Madero. En esta cárcel están disponibles seis mil 79 lugares, pero viven seis mil 915 personas ahí, es decir, 836 más personas privadas de la libertad de las que ese penal tiene aforo.
El Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2025 de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) expuesto en días recientes, informó que en cinco reclusorios de la capital existe un autogobierno dirigido por internos, así como hacinamiento.
El Reclusorio Preventivo Varonil Norte, con las peores evaluaciones, se señala en el informe acerca de deficiencias en el procedimiento para la imposición de las sanciones disciplinarias, así como un ejercicio de funciones de autoridad de personas privadas de la libertad (autogobierno/cogobierno); falta de capacitación del personal penitenciario; ausencia de normatividad que rige al centro (reglamentos, manuales, lineamientos y disposiciones aplicables; su difusión y actualización); insuficiencia de personal de seguridad y custodia y presencia de actividades ilícitas como extorsión y sobornos.
La Penitenciaría de la Ciudad de México es el Centro con la evaluación más baja, con 4.85; después el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente con 4.79; seguido del Reclusorio Preventivo Varonil Norte con 4.82 de calificación.
Con números reprobatorios está el Centro de Ejecución de Sanciones Penales Varonil Norte con 5.57; el Centro Varonil de Rehabilitación Social (CEVAREPSI), con 5.67; el Centro de Reinserción Social Varonil Santa Martha Acatitla con 5.71; más adelante, también mal evaluado, el Reclusorio Sur con 5.75 de evaluación.
En el Reclusorio Preventivo Varonil Oriente, el documento señaló deficiencias en el procedimiento para la imposición de las sanciones disciplinarias, como ejercicio de funciones de autoridad, un autogobierno/cogobierno, carencia de de normatividad que rige al centro, falta de personal de seguridad y custodia y también incidencia de extorsión y sobornos.
En el Centro Femenil de Reinserción Social Santa Martha Acatitla viven mil 732 mujeres que presuntamente cometieron algún delito o recibieron una sentencia condenatoria, aunque su capacidad es para mil 533 personas, hay 199 reclusas más que conviven en esa cárcel.
En este Centro Penitenciario, la CNDH denunció deficientes condiciones materiales e higiene de instalaciones para alojar a las personas privadas de la libertad, e igual que los penales anteriores, deficiencias en el procedimiento para la imposición de las sanciones disciplinarias, falta de normatividad que rige al centro e insuficiencia de personal de seguridad y custodia.
En total, de los 28 mil 952 espacios que existen en el Sistema Penitenciario capitalino, ya se encuentran ocupados 27 mil 728, con únicamente mil 230 disponibles.
Otros dos Centros Penitenciarios tienen reducidos lugares para albergar a más personas privadas de la libertad, como el Centro de Ejecuciones Penales Varonil Norte, cárcel que tiene disponibles sólo 68 espacios, de los 197 sitios disponibles, ya están ocupados 129.
Del mismo modo, el Centro Varonil de Seguridad Penitenciaria I mantiene a 697 Personas Privadas de la Libertad con 71 espacios disponibles, de los 768 para los que fue construido.
Sin partida para infraestructura en penales
Aún con que tres de los trece Centros Penitenciarios en la Ciudad de México ya no poseen el volumen necesario para alojar a los infractores, la SSC redujo al máximo la partida presupuestal para el mantenimiento de todas las cárceles.
Con todo y que el programa presupuestario en la partida E168 al concepto “Sistema Penitenciario” creció en 50 por ciento el monto destinado, de tres mil 325 millones 113 mil 250 pesos ejercidos en el ejercicio 2025 a cuatro mil 978 millones 772 mil 357 pesos asignados en 2026, el rubro K019 “construcción, mantenimiento y operación de la infraestructura del sistema penitenciario” pasó de 800 millones 278 mil 559 pesos gastados en el primer año a cero pesos dirigidos a esta área en 2026.
Fallas en el personal amerita destituciones
El Sistema Penitenciario capitalino no está exento de malas actuaciones de su personal. Recientemente, las autoridades de la Ciudad de México anunciaron la contratación de más custodios en la cárceles, esto en rumbo a la construcción de un nuevo modelo de cárceles, sin embargo, los que laboran actualmente en los 13 Centros de reclusión también han participado en malas prácticas.
En 2025, 12 elementos de seguridad y custodia fueron destituidos por faltas administrativas o disciplinarias por incumplimiento a sus obligaciones y responsabilidades en el desempeño de sus funciones, en tanto que otros tres custodios recibieron una suspensión temporal de carácter correctivo por la misma razón.
Para el 2026, hasta el 28 de septiembre, 14 ya habían sido removidos de sus funciones por faltas administrativas o disciplinarias por incumplimiento a sus obligaciones y responsabilidades en el desempeño de sus funciones, dos más que el año pasado. Cuatro más fueron destituidos por incumplimiento o no acreditación de evaluaciones del Centro de Control de Confianza, sanción que no fue aplicada a algún miembro del personal penitenciario en el año 2025.
Más presupuesto para inhibidores pero aún ingresan celulares
De acuerdo con la SSC, para mantener el orden y salvaguardar la integridad de todas las personas que ingresan o laboran en los Centros Penitenciarios de la Ciudad de México, se han realizado un millón 649 mil 611 supervisiones e inspecciones entre el septiembre de 2025 y agosto de 2026, donde se aseguraron dos mil 771 celulares, mil 446 chips telefónicos, dos mil 771 dispositivos electrónicos, 11 kilos de marihuana, un kilo de cocaína, 205 litros de solventes, 394 puntas, 149 cuchillos, 118 litros de vino y 604 litros de fruta fermentada.
Aún con la inversión en julio del 2025 para el bloqueo de llamadas que emergen de cárceles, a través del contrato SSC/095/2025, el proveedor Promotora e Infraestructura GB S.A de C.V. por el concepto “servicio de inhibición de señal celular”, por 37 millones 204 mil 363 pesos, fueron más de mil dispositivos telefónicos que entraron a los penales en 11 meses.
Esto luego de que en años anteriores, la institución desconocía el estado de colocación, mantenimiento y estado de los dispositivos que bloquean el acceso a las redes de internet y llamadas telefónicas al interior de las prisiones.
Los Centros de Ejecución de Sanciones Penales Norte y Oriente, el Centro Varonil de Rehabilitación Psicosocial (CEVAREPSI) y el Centro Femenil de Reinserción Social quedaron fuera de este contrato para la compra de inhibidores de señales.