
El poder militar de Irán vuelve a estar bajo la lupa internacional en un momento de máxima tensión. Las amenazas abiertas de Donald Trump, el antecedente del bombardeo estadounidense de 2025 contra instalaciones nucleares iraníes y una ola de protestas internas con cientos de muertos han roto el relato de invulnerabilidad que el régimen proyectó durante décadas.
Bajo este contexto, la pregunta que hoy se impone es qué tan poderoso y preparado está su ejército para una guerra en 2026.
¿Qué tan poderoso es el Ejército de Irán?
En el índice Global Fire Power 2025, Irán ocupa el lugar 16 entre las fuerzas armadas más poderosas del planeta, apenas un escalón por debajo de Israel, el país con el que mantiene una confrontación constante en el plano estratégico. La clasificación confirma que Teherán dispone de una estructura militar relevante a escala regional, aunque distante de las potencias que dominan el equilibrio bélico global.
Esa posición intermedia resume la paradoja iraní. El régimen se presenta como un actor capaz de resistir a cualquier enemigo, mientras los indicadores internacionales lo sitúan como una potencia, aunque con limitaciones evidentes frente a ejércitos con mayor desarrollo tecnológico.
El principal activo del ejército iraní es su capacidad de movilización. Con una población que supera los 88 millones de habitantes, cerca de 50 millones estarían disponibles en caso de guerra. Las Fuerzas Armadas reúnen alrededor de un millón 180 mil efectivos entre personal activo, reservistas y fuerzas paramilitares.
Más de 600 mil militares se encuentran en servicio activo, respaldados por cientos de miles de reservistas y cuerpos de apoyo que cumplen un papel importante tanto en escenarios de guerra como en el control interno. Este volumen explica la capacidad del régimen para sostener operativos de seguridad prolongados frente a protestas masivas, incluso cuando estas se extienden por todo el país.
La fuerza terrestre constituye el núcleo del poder militar iraní. El ejército cuenta con más de mil 700 tanques, algunos de ellos con misiles de medio alcance; decenas de miles de vehículos y un amplio arsenal de artillería autopropulsada, remolcada y de cohetes. En términos convencionales, se trata de una de las mayores capacidades terrestres de Medio Oriente.
Este despliegue otorga a Irán una ventaja clara para la defensa de su territorio y para conflictos de desgaste en su entorno regional. Al mismo tiempo, revela un modelo de guerra pensado para resistir y contener, más que para imponer superioridad rápida frente a un adversario con dominio aéreo y tecnológico.
¿Qué tan fuerte es la fuerza aérea de Irán?
Según el índice Global Fire Power 2025, la Fuerza Aérea iraní dispone de más de 550 aeronaves, entre aviones de combate, transporte, entrenamiento y helicópteros. Sobre el papel, la cifra es imponente. En la práctica, décadas de sanciones han condicionado el mantenimiento y la modernización de buena parte de estos aparatos.
Esa fragilidad quedó expuesta en 2025, cuando Estados Unidos bombardeó instalaciones nucleares iraníes. La operación golpeó el imaginario interno de una sociedad habituada al discurso oficial que presentaba al ejército como inexpugnable.
¿Habrá guerra en Irán? Las amenazas de Trump
El análisis del poder militar iraní no puede desligarse del contexto político actual. Desde finales de diciembre, el país vive una oleada de protestas que ha dejado al menos dos mil muertos según cifras citadas por funcionarios iraníes y organizaciones de derechos humanos a Reuters. Algunas fuentes elevan el balance a cerca de tres mil víctimas.
La respuesta del Estado incluye el uso intensivo de las fuerzas de seguridad, cortes prolongados de internet y una represión que ha generado condenas internacionales. Naciones Unidas advirtió sobre un ciclo de violencia atroz, mientras la Unión Europea prepara nuevas sanciones contra responsables del aparato represivo.
Donald Trump es el único presidente estadounidense que ha ordenado un ataque directo contra Irán y en 2026 la amenaza contra el régimen iraní está abierta por parte del mandatario estadounidense.
Sus llamados a que los manifestantes tomen las instituciones, la advertencia de que la ayuda está en camino y el retiro de tropas de Qatar, podrían indicar un inminente ataque a Irán en los próximos días.