
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, decretó el domingo por la noche un estado de sitio para enfrentar la ola de violencia desatada por las pandillas, lo que le permite a las autoridades la captura de cualquier persona sin orden judicial.
A lo largo del día, la Policía sufrió múltiples ataques en su contra en diversos puntos de la capital del país centroamericano que han dejado hasta el momento al menos ocho agentes fallecidos. Los ataques tuvieron lugar en medio de varios motines que se registraron en las cárceles por parte de pandilleros y que según el presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo de León, son en represalia contra las autoridades tras retomar el control de las prisiones.
El ministro de Gobernación, Marco Villeda, declaró que se encuentra “dolido” por la muerte de los agentes a manos de “terroristas” y aseguró que “el Estado no se va a arrodillar ante estos delincuentes”.
Con respecto a los motines, las fuerzas de seguridad retomaron este domingo el control de todas las cárceles que habían vivido revueltas, incluida la cárcel de máxima seguridad denominada ‘Renovación I’, en el sur del país.
La Policía Nacional Civil indicó que se “neutralizó” al líder de la pandilla denominada Barrio 18, Aldo Ochoa, uno de los promotores del motín, quien demandaba su traslado a otra prisión además de diversas comodidades como aire acondicionado y comida a domicilio.
En el segundo semestre de 2025, las pandillas ‘Barrio 18’ y ‘Mara Salvatrucha’ mantuvieron una férrea pugna con el Gobierno de Guatemala por el control de las prisiones, luego de que el pasado 31 de julio sus líderes fueran trasladados a la cárcel de máxima seguridad ‘Renovación I’ para aislarlos, lo que ha provocado constantes motines desde entonces en los centros penitenciarios.