
Un incidente de racismo sacudió el mundo del tenis esta semana en Brasil, donde dos jugadores profesionales un tenista venezolano y un colombiano fueron detenidos por la Policía Militar tras realizar gestos y expresiones racistas durante el torneo Challenger 75 de Itajaí, en el estado de Santa Catarina.
Los deportistas involucrados son Luis David Martínez, de Venezuela, y Cristian Rodríguez, de Colombia, quienes fueron arrestados luego de un partido de dobles disputado el jueves 22 de enero de 2026. Según los reportes oficiales, el episodio ocurrió tras su derrota en cuartos de final ante la dupla local compuesta por Igor Marcondes y Eduardo Ribeiro.
El suceso tomó un giro inesperado cuando, al terminar el encuentro, Martínez habría realizado gestos imitando a un mono hacia algunos espectadores en la tribuna, mientras que Rodríguez presuntamente insultó a un recogepelotas (ballboy) con expresiones racistas. Estas acciones fueron captadas por cámaras y denunciadas por testigos presentes en el lugar.
Ante las denuncias, organizadores del torneo y espectadores se dirigieron a las autoridades, y fue la Policía Militar de Santa Catarina la encargada de intervenir. Los dos tenistas fueron localizados en el hotel donde se hospedaban y luego trasladados a una comisaría para rendir declaración.
Brasil cuenta con una legislación muy estricta en materia de discriminación racial. La Ley n.º 7.716/89 califica como delito grave los actos de injuria racial y racismo, y establece penas que pueden abarcar entre dos y cinco años de prisión, además de multas. Bajo esta normativa, las autoridades brasileñas actuaron con rapidez para iniciar el proceso penal correspondiente.
“El Itajaí Open repudia de forma categórica el racismo o cualquier tipo de discriminación”, señalaron los organizadores del torneo en un comunicado, según informes locales. El episodio no solo derivó en detenciones, sino también en una investigación judicial que podría tener consecuencias para la carrera deportiva de ambos jugadores.
El partido en cuestión fue un duelo parejo que terminó con victoria de los locales por 6-7 (4), 7-6 (6) y 10-2 en el super tiebreak. Tras la derrota, la frustración y el comportamiento de Martínez y Rodríguez desencadenaron las conductas racistas que impulsaron las denuncias.
Además de la acción judicial en su contra, el comportamiento podría acarrear sanciones por parte de la ATP, la organización internacional que regula el circuito profesional, así como sanciones económicas y deportivas, incluida la perdida del premio en dinero obtenido por avanzar a cuartos de final.
El incidente ha generado debate en el ámbito deportivo y social, al poner en evidencia cómo gestos discriminatorios pueden tener consecuencias legales y afectar la imagen de los atletas. Expertos en deporte y derechos humanos han subrayado que en competiciones internacionales, los tenistas deben respetar no solo las normas deportivas, sino también las leyes del país anfitrión y los principios de respeto y tolerancia.
Por su parte, la Federación Colombiana de Tenis aún no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre la situación de Rodríguez ni sobre cómo podría afectar su participación en futuras competencias, como la Copa Davis o torneos del circuito profesional.
Mientras el proceso judicial sigue su curso en Brasil, tanto la comunidad del tenis como el público general observan de cerca cómo se desarrollará este caso, que podría sentar un precedente en la lucha contra el racismo dentro y fuera de las pistas.