
Crisis en Cuba — El amago de imposición de aranceles por parte del gobierno de Estados Unidos a países que venden y entreguen petróleo a Cuba ya comenzó a surtir un efecto adverso en la crítica situación de los habitantes de la isla, con la paralización de servicios de autobuses, en hospitales, gasolineras, fábricas y en las universidades ante la falta de combustible y electricidad.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, dijo el jueves en una inusual comparecencia televisiva que desde diciembre del 2025 el país no recibía combustible desde el exterior por las presiones de EU y confirmó que la producción energética con motores de diésel y fueloil estaba paralizada.
Resaltó que la implementación de un plan de emergencia para tratar de subsistir sin petróleo procedente del exterior, aunque indicó que los detalles de este programa se irían dando a conocer en los días subsiguientes.
Las autoridades del municipio Isla de la Juventud, uno de los pocos puntos de la isla que apenas sufría cortes eléctricos, anunciaron este viernes un esquema de apagones rotativos para distribuir la escasa energía que se puede generar con sus generadores, que precisan diésel.

APAGONES
El mensaje divulgado en la emisora local Radio Caribe refirió que serán de cuatro horas con corriente y otras cuatro sin servicio, aunque estas últimas podrían extenderse según la “disponibilidad” de combustible.
Las autoridades señalaron también “la paralización del servicio eléctrico en edificios administrativos durante los fines de semana y la restricción de rutas del transporte público”, además del cierre de áreas recreativas y bares.
En La Habana se han normalizado en las últimas jornadas apagones de entre 10 y 15 horas diarias y en amplias regiones de la isla, especialmente en el oriente, superan las 20 horas al día.
Por su parte, la dirección de Ómnibus Nacionales en la provincia de Las Tunas (este) suspendió por su parte desde este viernes todas sus rutas principales -menos la de La Habana- debido a “la compleja situación con la disponibilidad de combustibles en el país”.
En la capital cubana, responsables del transporte público admitieron en redes sociales que se limitaba, aún más, la circulación de autobuses, aunque sin especificar qué rutas o frecuencias.
Los nuevos recortes en el transporte público vienen a sumarse a los graves problemas que arrastraba ya el sector, que según datos oficiales ya había registrado una caída del 93 % interananual entre enero y septiembre de 2025.
La falta de combustible ya se siente en los servicentros (gasolineras) de todo el país y apenas se puede encontrar, tras colas de horas o incluso días, en los establecimientos que cobran en dólares (y no en pesos cubanos).
En la provincia Sancti Spíritus, en el centro de Cuba, las autoridades locales anunciaron, entre otras “estrategias”, destinar “exclusivamente” el “poco combustible disponible” para los hospitales, el transporte público, distribución de alimentos y los servicios funerarios.
Asimismo, apuntan que mantenían la “prioridad” en gasolineras que venden en dólares, aunque acotó que el suministro de petróleo también estaba “limitado” allí “para evitar el acaparamiento”, según medios estatales.
Añadieron que “no existe garantía de combustible” para los taxis privados (conocidos como boteros) y llamaron a usar alternativas como “la tracción animal”.

ESCUELAS
La Universidad de La Habana, la mayor y prestigiosa del país, informó que “extendía” la modalidad semipresencial en todas las carreras y programas de Técnico Superior Universitario a partir de este viernes y durante un mes.
Señaló que cada facultad debía “analizar” cómo “ajustar cada programa de estudio adaptándolo a las condiciones actuales”, además de suspender el Congreso Universidad 2026, previsto para febrero.
Otros servicios públicos, especialmente hospitales en La Habana, están dando a conocer recortes de servicios no considerados esenciales.
Al respecto, la televisión cubana anunció la comparecencia conjunta de cuatro ministros a cargo de la educación, el transporte y el trabajo para hablar de nuevas medidas de contingencia en unos parámetros que recuerdan a los planes por la covid-19.
ANTECEDENTE
Estados Unidos cortó el flujo de petróleo venezolano a Cuba el 3 de enero, tras la captura del dictador Nicolás Maduro, y el 29 de enero emitió una orden ejecutiva para aplicar aranceles a los que suministren combustible a la isla, que precisa importar dos tercios de sus necesidades energéticas.
En respuesta, el Ejecutivo cubano avanzó un plan de “desabastecimiento agudo de combustible” que revive las “indicaciones” del exrepresor Fidel Castro durante el llamado Periodo Especial en los años noventa, la depresión que supuso para la isla la caída del bloque soviético.
Ahora, Díaz-Canel aludió al concepto de la “opción cero”, el plan de supervivencia ante un escenario de “cero petróleo” importado que implicó un racionamiento extremo, autosuficiencia alimentaria, el uso de tracción animal, carbón vegetal para cocinar y transporte no motorizado, entre otras medidas.
La Crónica de Hoy 2026