
La ofensiva de Estados Unidos contra Irán, coordinada con Israel, sigue dando de qué hablar. La operación, defendida por la Casa Blanca como un movimiento estratégico para debilitar capacidades militares iraníes detonó una polémica dentro de los propios cuarteles estadounidenses.
Más de un centenar de militares denunciaron que algunos comandantes presentan el conflicto como parte de un plan divino ligado al Armagedón.
La Military Religious Freedom Foundation confirmó la recepción de 110 quejas provenientes de instalaciones militares. Según los testimonios recopilados, reportados por el periodista independiente Jon Larsen, tras el inicio de los bombardeos varios superiores citaron el Libro del Apocalipsis ante sus tropas y enmarcaron la ofensiva en términos proféticos.
El contexto militar es delicado. La escalada se produjo después de un ataque conjunto que culminó con la muerte del ayatolá Alí Jameneí. En respuesta, Teherán lanzó misiles y drones contra bases y embajadas estadounidenses, además de objetivos en Israel y aliados del Golfo. El presidente Donald Trump, quien inicialmente habló de una campaña breve, reconoció que el conflicto podría extenderse más de lo previsto.
Trump: ¿Ungido por Jesús para el Armagedón?
Entre las denuncias destaca el relato de un suboficial. Según su testimonio, el comandante de su unidad afirmó que Trump había sido “ungido por Jesús” para encender la señal de fuego en Irán y preparar el regreso de Cristo.
La fundación que canaliza las quejas indicó que las primeras alertas llegaron en las horas posteriores al inicio de los bombardeos coordinados con el gobierno de Benjamín Netanyahu.
Algunos soldados describieron que se están mencionado pasajes apocalípticos para contextualizar los ataques contra Irán, que se mantienen activos.
Así va el ataque de EU e Israel contra Irán
Israel intensificó sus bombardeos sobre territorio iraní con ataques de alto simbolismo político y estratégico. Entre los objetivos alcanzados se encuentra el edificio en la ciudad de Qom donde sesiona la Asamblea de Expertos, el órgano clerical encargado de designar al sucesor del ayatolá Alí Jameneí. Además, se registraron ataques contra tres aeropuertos iraníes, incluido uno en Teherán y otro en el sur del país donde un avión fue alcanzado en la pista.
Mientras Estados Unidos e Israel sostienen que la ofensiva busca frenar la amenaza nuclear iraní, el Organismo Internacional de Energía Atómica marcó distancia. Su director general, Rafael Grossi, afirmó desde Viena que la agencia nunca ha tenido evidencia de un programa estructurado para fabricar una bomba atómica. Reconoció que existen motivos de preocupación sobre el programa nuclear iraní, aunque subrayó que no había indicios de que Teherán estuviera a punto de producir un arma nuclear. Irán ha reiterado que niega cualquier intención de desarrollar armamento atómico.
En el plano político y militar, ninguna de las partes muestra disposición a negociar. El presidente Donald Trump declaró que Irán busca dialogar, aunque advirtió que llega tarde tras la destrucción de su defensa aérea y capacidades estratégicas. Por su parte, el primer ministro Benjamín Netanyahu aseguró que continuará atacando con mayor intensidad tanto a Irán como a Hizbulá.