
El fantasma de una nueva invasión terrestre estadounidense vuelve a planear sobre la explosiva región del golfo Pérsico, sólo que en esta ocasión no es Ira, sino en la vecina Irán, un país mucho más grande, poblado y con el ejército más numeroso de Oriente Medio. En este caso, además, contaría con la intervención de la némesis del régimen de los ayatolás: Israel.
Según informó este domingo el medio Axios, el presidente estadounidense, Donald Trump, y el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, estarían ya planeando enviar tropas especiales sobre el terreno para confiscar sus reservas de uranio enriquecido, necesario para la fabricación de armas nucleares.
El reporte señala que las tropas requerirían adentrarse en la infraestructura nuclear de Irán, incluyendo espacios subterráneos, por lo que la misión ocurriría cuando ambos aliados consideren que las fuerzas del país persa están debilitadas y ya no representan una amenaza.
“Si alguna vez lo hiciéramos, estarían tan diezmadas (las fuerzas iraníes), que no podrían luchar en el terreno”, sostuvo el presidente en el avión Air Force One tras recibir los cuerpos de los seis de los siete soldados estadounidenses que han fallecido ahora en el conflicto, el último de ellos de las heridas tras un ataque iraní a una base en Arabia Saudí.
La meta sería controlar los 450 kilogramos de uranio enriquecido al 60% que posee Irán y que pueden convertirse en armas “en semanas”, de acuerdo con los funcionarios, que guardan anonimato.
El reporte trasciende un día después de que Trump argumentara que solo enviaría tropas a Irán por “una muy buena razón”, sin especificar cuál.
El mandatario, quien tras un ataque en 2025 había asegurado que el programa nuclear de Irán estaba destruido, también afirmó en una entrevista que las fuerzas estadounidenses han destruido la totalidad de la Armada iraní.
“Lo bueno es que hundimos 44 de sus barcos, que es toda su flota”, anotó el líder republicano.
La primera semana de ofensiva de Estados Unidos ha resultado en más de 3,000 objetivos atacados en Irán, según informó el Comando Central del Ejército estadounidense (CENTCOM) el viernes.