
Tensión en Oriente Medio — Ni un día duró la frágil tregua que permitió por varias horas el libre paso de buques petroleros por el estrecho de Ormuz, y es que la República Islámica denuncia que buques de Washington han bloqueado el libre tránsito marítimo, por lo que lanzó una advertencia: “Todo buque que se acerque a Ormuz será objetivo”.
Irán, que había anunciado el viernes la apertura del estrecho volvió a imponer un “control estricto” sobre Ormuz tras denunciar que Washington persiste en obstaculizar su tránsito marítimo.
Al respecto, el Cuartel General Central Jatam al Anbiya aclaró que, mientras el bloqueo estadounidense continúe, no se permitirá la apertura del paso ni siquiera de forma condicionada para buques comerciales, por lo que advirtió que cualquier buque que se acerque al estratégico Estrecho de Ormuz será “tomado como objetivo”.
Reino Unido denunció que patrulleras de Teherán abrieron fuego contra un petrolero en el estrecho de Ormuz, a unos 37 kilómetros de Omán, sin provocar heridos.
Las autoridades británicas investigan el incidente, que tuvo lugar después de que Irán retomara el “control” de la navegación en la zona.
Irán mantiene bloqueado el estrecho desde el pasado 28 de febrero, cuando comenzó la ofensiva de Estados Unidos e Israel.
PROPUESTAS
El régimen de los Ayatolás confirmó que evalúa nuevas propuestas presentadas por Estados Unidos a través de Pakistán, aunque advirtió que no hará “ninguna concesión” en las negociaciones.
“La República Islámica de Irán está evaluando (las propuestas de EU) y no ha dado aún una respuesta”, afirmó el Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní en un comunicado recogido por la agencia Tasnim.
La máxima entidad de seguridad iraní aseguró que la República Islámica “no hará la más mínima concesión ni retrocederá o mostrará indulgencia en las negociaciones”.

Insistió en que las negociaciones dependerán de que Washington abandone sus “demandas excesivas”, por las que, según el Consejo, las conversaciones en Islamabad terminaron sin acuerdo por diferencias sobre el programa nuclear iraní y el estrecho de Ormuz.
CHANTAJE
En tanto, desde la Casa Blanca, Donald Trump se refirió al conflicto y dijo que “(los líderes iraníes) querían volver a cerrar el estrecho, ya saben, tal como lo han venido haciendo durante años -Irán bloqueó el estrecho el 28 de febrero pasado-, pero no pueden chantajearnos”, afirmó durante un evento donde no respondió a preguntas de la prensa.
El republicano indicó que podría no prorrogar el actual cese el fuego que terminará el próximo miércoles si no se alcanza un acuerdo de paz y advirtió que los bombardeos sobre objetivos iraníes podrían reanudarse.
Admitió, sin embargo, que “estamos manteniendo conversaciones muy positivas (con Irán). Todo está resultando muy bien. Se pusieron un poco listillos, tal como han venido haciendo durante 47 años (...) Ya veremos, pero tendremos información al final del día. Estamos hablando con ellos y, como saben, estamos adoptando una postura firme”.
LÍBANO
Por otra parte, en el sur del Líbano, la situación se agravó con dos incidentes críticos: un ataque a una patrulla de Naciones Unidas y nuevos bombardeos israelíes.
Un “actor no estatal” tiroteó una patrulla de desminado de la ONU en Ghanduriyah, causando la muerte de un casco azul francés y heridas graves a otros tres. El presidente francés, Emmanuel Macron, señaló a Hezbolá como responsable y exigió detenciones inmediatas, aunque el grupo chií negó “cualquier relación” con el ataque.
El Ejército de Israel, entretanto, admitió haber bombardeado el sur libanés este sábado alegando “defensa propia” contra Hezbolá. Una acción que contradice las afirmaciones de la Casa Blanca, que el viernes anunció que había prohibido a Israel una ofensiva aérea en la zona bajo los términos del alto el fuego.
La Crónica de Hoy 2026