
IV Cumbre en Defensa de la Democracia — “La ONU no puede permanecer en silencio y ver lo que está pasando en el mundo”, dijo este sábado en Barcelona, España, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, durante la clausura de la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, al proponer, en nombre de los mandatarios y líderes presentes, que se debe pasar a la acción y para ello se debe emprender una reforma de Naciones Unidas para hacerla más democrática y que funcionesante guerras y derivas autoritarias.
Lula fue más allá al criticar que la ONU ya no representa aquello para lo que se creó y lamentó que los países miembros del consejo de seguridad tomen decisiones “unilaterales” sin consultar a la ONU y sin respetar a las Naciones Unidas: “Si no discutimos eso, nada va a cambiar. La tendencia es que empeore”.
“Ningún presidente de ningún país del mundo, por mayor que sea, tiene derecho de imponer reglas a otros países. Ninguno”, criticó el brasileño, que en octubre tratará de volver a ser elegido en las urnas, al tiempo que consideró que el actual sistema permite que decisiones unilaterales o el “tuit de un presidente” amenace la estabilidad mundial.
El “invitado” ausente ha sido Donald Trump, pues el encuentro se esboza como una alternativa progresista a las políticas agresivas e injerentes del estadounidense.
Lula fue el más tajante sobre las políticas aplicadas por el republicano y aseveró que “no queremos más emperadores”. “Me molesta el regreso de los emperadores que se creen los dueños del mundo”, apuntó.
GARANTIZAR LA PAZ
“De este encuentro quiero decir al presidente (Donald) Trump, al presidente Xi Jinping y al presidente (Vladimir) Putin, a (Emmanuel) Macron y al primer ministro británico, que son los cinco miembros del Consejo de Seguridad, que cumplan sus obligaciones de garantizar la paz en el mundo; convoquen una reunión y paren esa locura de guerra porque el mundo no soporta más”, subrayó Lula.

Aseguró que Brasil no tiene la riqueza ni los buques de guerra de Estados Unidos, pero le mandó un mensaje a Trump: “yo no quiero guerra, lo único que quiero decirle es que aunque yo sea pobre, tenemos el carácter, la honestidad y la decencia de respetar los derechos de todos”.
Sin embargo, el presidente colombiano Gustavo Petro, que ha sido uno de los mandatarios que más problemas diplomáticos ha tenido con Trump -incluso fue incluido en la Lista Clinton, de personas y entidades vinculadas con el narcotráfico-, consideró que la cumbre “es por una alternativa en el mundo” y que “no es contra” Trump.
ESPAÑA
Por su parte, el anfitrión de la cumbre, el español Pedro Sánchez, llamó a la acción a los progresistas de todo el mundo para defender la democracia ante los ataques que sufre y no resignarse a observarlos y a ver cómo actúan quienes no respetan el derecho internacional y hacen normal el uso de la fuerza.
Sánchez subrayó que quienes se reúnen en Barcelona comparten una preocupación y una responsabilidad para hacer todo lo que sea necesario en defensa de la democracia en un contexto de ataques, así como de “un intento tras otro de impugnar las reglas del derecho internacional y una peligrosa normalización del uso de la fuerza”.
Sobre este punto, Pedro Sánchez y el expresidente chileno Gabriel Boric, coincidieron en una propuesta simbólica y política: que la ONU sea liderada por primera vez por una mujer para relevar a António Guterres.
Para Pedro Sánchez, la rendición de las derechas al negacionismo climático, la xenofobia y el machismo de lo que denomina la “Internacional Ultraderechista”, ha sido su mayor error y les costará mucho tiempo salir.
DICTADOR
Por su parte, el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, incidió en la necesidad de incluir en el Consejo de Seguridad a países de África y otras regiones del mundo que ahora no están presentes.
En tanto, el ministro de Justicia de República Dominicana, Antoliano Peralta Romero, aseguró que éste encuentro no es “necesariamente” contra Trump y que de haberlo sido, su gobierno no habría asistido.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, no se anduvo por las ramas y arremetió contra el “fascismo” de Trump, a quien llamó “dictador”, y pidió resistir y plantear “alternativas creíbles” para la ciudadanía desde el progresismo.“Tenemos un presidente dispuesto a pegarle un tiro a cualquiera y meterse en una guerra cuando no hay ni siquiera amenazas, cuando no hay ni un plan previsto y no hay objetivos nucleares... Eso es fascismo, hay que llamarlo por su nombre”, dijo Walz, que fue el compañero de fórmula de Kamala Harris en las elecciones de 2024, durante el cierre de la ‘Global Progressive Mobilisation".
CUBA
En el mismo foro, los mandatarios de Méxcico, Claudia Sheinbaum, Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva y de España, Pedro Sánchez, condenaron cualquier tipo de intervención militar en Cuba y a través de un comunicado conjunto exigieron aumentar la ayuda humanitaria y respetar la soberanía de la Isla.
En su mensaje destacan que “expresamos nuestra enorme preocupación por la grave crisis humanitaria que atraviesa el pueblo de Cuba y emplazamos a que se adopten las medidas necesarias para aliviar esta situación y se eviten acciones que agravan las condiciones de vida de la población o contrarias al Derecho Internacional. Nos comprometemos a incrementar de manera coordinada nuestra respuesta humanitaria dirigida a aliviar el sufrimiento del pueblo cubano”.
La Crónica de Hoy 2026