
Piero Corvetto, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú, encargada de organizar las elecciones, presentó este martes su renuncia al cargo a raíz de las irregularidades en el reparto y traslado del material electoral, que provocaron que se extienda el sufragio de las elecciones generales en forma inédita un día más, y que se abra una investigación de la fiscalía por presunta colusión.
Corvetto envió su carta de renuncia a la presidenta de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), María Teresa Cabrera, en la que pide poner fin a su designación asumida en 2020 y, a pesar de que el proceso electoral se encuentra en pleno escrutinio de resultados y a la espera de definir a los dos candidatos presidenciales que se medirán en la segunda vuelta fijada para el 7 de junio.
El funcionario precisó que “luego de los problemas técnicos operativos suscitados en el despliegue del material electoral” en Lima, considera “necesario e impostergable renunciar a la responsabilidad otorgada”, en el interés que se organice y ejecute la segunda vuelta de la elección presidencial en un “contexto de mayor confianza ciudadana” con la ONPE.
Minutos después de publicarse la carta de dimisión, el pleno de la JNJ aceptó su renuncia por unanimidad y comunicó del acuerdo a los organismos del sistema electoral peruano.
En su carta, Corvetto insistió en que los problemas ocurridos el pasado 12 de abril, constituyen una situación que le impide continuar con el cargo.
La falta de material electoral, debido a retrasos en su reparto, causó grandes retrasos en la apertura de numerosos colegios en la capital Lima el día de las elecciones, que fueron hasta de cinco horas, e incluso 13 de ellos no pudieron abrir hasta el día siguiente, en una inédita decisión para que 52 mil electores tuviesen la oportunidad de sufragar.
Esta situación, unida también con una serie de informalidad en el traslado de los votos emitidos a los almacenes que ha llevado a que se extraviaran cajas que aparecieron luego en programas de televisión, provocó el rechazo de diversos sectores políticos y el pedido de nulidad de los comicios por parte del candidato presidencial ultraconservador Rafael López Aliaga, que luego planteó realizar unos comicios complementarios.
El candidato, que ha llamado a Corvetto criminal y exigió su inmediata captura y encarcelamiento, disputa voto a voto la opción a pasar a segunda vuelta el candidato izquierdista Roberto Sánchez para enfrentarse en la segunda vuelta a la derechista Keiko Fujimori, quien fue la más votada con 17% de los votos válidos.
“Como servidor público no basta con actuar de acuerdo con ley, lo más importante es que pueda contribuir a la estabilidad democrática y al mejor futuro de mi país. Y, en esta coyuntura, no me encuentro en situación de ofrecerle ello a mi patria”, manifestó.
Asimismo, Corvetto dijo esperar que su renuncia contribuya a generar un clima de mayor confianza hacia las elecciones, dado que los preparativos para la segunda vuelta presidencial ya han comenzado y restan sólo semanas para su realización.
El exjefe de la ONPE reiteró su “total y entera disponibilidad” a las investigaciones abiertas por este caso, tanto en la Fiscalía como en la JNJ y el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), el máximo tribunal electoral en el país. (Con información de EFE)