
Una semana después de que se lograra controlar el brote de hantavirus en un crucero, el mundo se enfrenta a otro viejo conocido y muy letal: el virus del ébola. El sábado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una declaración de “emergencia de salud pública de preocupación internacional” por el nuevo brote de ébola que ha causado ya 88 muertos en una remota provincia del este de la República Democrática del Congo (RDC), el tercer país más poblado de África, con 120 millones de habitantes, y se ha extendido a la vecina Uganda.
La declaración, que se da luego de consultar a los estados afectados, incluye un anuncio de “preemergencia pandémica”, ante el temor a que el brote de ébola, causante de hemorragias letales y que se puede transmitir de persona a persona, se expanda por la región del África subsahariana, luego de que se dieran los primeros casos fuera de la RDC.
Este domingo, la OMS expresó su temor a una exportación del brote de ébola, tras confirmarse el primer muerto en Uganda. El foco del nuevo brote mortal de ébola es la provincia de Ituri, en el este de la RDC, separada de Uganda por el lago Alberto. En dicha provincia se han contabilizado al menos 87 muertos y 246 casos confirmados, por lo que se ha montado un cerco sanitario.
“El papel de Ituri como centro comercial y migratorio aumenta el riesgo de exportación regional del brote. La proximidad con Uganda y Sudán del Sur incrementa el riesgo de transmisión transfronteriza”, advirtió la OMS, que hace apenas una semana se felicitaba por la contención del brote de hantavirus con el traslado de los pacientes del crucero que partió de Argentina desde las islas Canarias (España) a sus países respectivos para continuar con la cuarentena.
Adicionalmente, dos laboratorios confirmaron casos, incluyendo un fallecido, sin vinculación aparente entre ellos en un lapso de 24 horas en Kampala, Uganda, entre el viernes y sábado.
Estos eventos constituyen una preocupación mayor debido a la posibilidad de “propagación internacional de la enfermedad”, de la cual ya se han documentado dos casos confirmados en Uganda de personas que viajaron desde la República Democrática del Congo.
Llamado urgente internacional
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África mostraron su preocupación por la posibilidad de transmisión debido a la intensa movilidad poblacional y convocaron a una reunión urgente de coordinación de alto nivel con entidades regionales e internacionales, como la OMS y los CDC de EU, China y Europa.
En la declaración, la entidad sanitaria afirma que se “requiere coordinación y cooperación a nivel internacional para comprender el alcance del brote, coordinar las medidas de vigilancia, prevención y respuesta, ampliar y reforzar las operaciones y garantizar la capacidad para aplicar medidas de control”.
En el mismo documento la OMS recomendó “activar sus mecanismos nacionales de gestión de desastres y emergencias y establecer un centro de operaciones de emergencia e implicar a la comunidad —a través de los líderes locales, religiosos y tradicionales, así como de los curanderos— de modo que ayuden en la identificación de casos, el rastreo de contactos y la educación sobre los riesgos”.
¿Cómo comenzó el ébola?
El virus del ébola fue descubierto en 1976, cuando se produjeron dos brotes casi simultáneamente: el más grave, en la aldea de Yambuku, cercana al río Ébola (del que tomó el nombre), y otro 850 kilómetros más arriba, en lo que es ahora Sudán del Sur, entre trabajadores de una fábrica de algodón infestada de murciélagos. De hecho, se cree que el animal reservorio del virus es el murciélago frugívoro o los primates, aunque el considerado “paciente cero”, un profesor congoleño, dijo que lo último que comió antes de que se presentara la enfermedad fue carne de antílope.
Aunque su capacidad de contagio es menor que la de los virus de transmisión respiratoria (hantavirus, covid), el ébola, que se transmite por contacto físico de humano a humano mediante fluidos corporales (sangre, semen, saliva…), tiene una alta capacidad letal (en el primer brote, cuando no se contaban con medidas de choque, el número de muertos fue del 88% de los contagiados).
Desde esa doble aparición en 1976, el ébola ha causado una quincena de brotes esporádicos en África subsahariana. Uno de los más relevantes fue la epidemia ocurrida entre 2013 y 2016 en África Occidental, que fue la más grande y compleja registrada hasta la fecha, con 11,310 muertos.
El último brote en la RDC fue a finales de 2025 en la provincia de Kasai, con 2,267 muertos.
Según la OMS, con las medidas de contención actuales el ébola sigue presentando una altísima tasa de mortalidad de entre el 60% y el 80%.