Mundo

La violencia y la incertidumbre migratoria generan depresión y estrés en miles de personas desplazadas

Ansiedad, miedo e incertidumbre: especialistas alertan sobre crisis de salud mental en migrantes

Violencia contra mujeres migrantes en EU (Bancomundial.org)

La migración forzada y los procesos de desplazamiento continúan dejando fuertes secuelas emocionales en miles de personas alrededor del mundo, quienes terminan enfrentándose a la ansiedad, miedo, depresión e incertidumbre al llegar a un nuevo país.

Especialistas en salud mental alertan que el llamado “duelo migratorio” puede afectar gravemente el bienestar emocional de quienes deben abandonar de forma repentina su hogar, su familia, sus pertenencias y su entorno por motivos como guerras, violencia, persecución o crisis económicas.

El psicólogo Juan José Iriarte, integrante del programa de protección internacional del sistema de acogida en España, explicó que muchas personas migrantes llegan con altos niveles de estrés emocional tras atravesar procesos extremadamente difíciles. Comenta que son personas que tienen que empezar de cero en un lugar completamente nuevo, muchas veces sin idioma, sin redes de apoyo y con mucha incertidumbre sobre el futuro.

De acuerdo con el especialista, los sentimientos más frecuentes entre migrantes y refugiados son ansiedad, tristeza, miedo y sensación de pérdida, especialmente cuando enfrentan barreras para conseguir vivienda, empleo o regularizar su situación legal.

Iriarte destacó que uno de los elementos más importantes en el acompañamiento psicológico es brindar espacios seguros donde las personas puedan hablar de sus experiencias sin sentirse juzgadas.

Además de la atención emocional, diversos programas de apoyo ofrecen acompañamiento jurídico, ayuda para vivienda, alimentación, integración social y enseñanza del idioma para facilitar la adaptación de las personas migrantes.

Las medidas migratorias aumentan la incertidumbre

Organizaciones internacionales y colectivos defensores de migrantes también han advertido que las políticas migratorias restrictivas y los retrasos en trámites legales pueden aumentar la presión psicológica sobre comunidades desplazadas.

En Estados Unidos, agrupaciones civiles han denunciado retrasos en renovaciones del programa DACA (Acción Diferida para los Llegados en la Infancia), situación que mantiene en incertidumbre a miles de jóvenes migrantes conocidos como “dreamers”, quienes temen perder permisos de trabajo y protección contra deportaciones.

Especialistas consideran que estos contextos de incertidumbre legal y social incrementan los niveles de estrés, ansiedad y desgaste emocional en poblaciones migrantes, particularmente entre jóvenes y familias que intentan reconstruir su vida en otro país.

La salud mental de las personas migrantes se ha convertido en un tema cada vez más relevante para organismos internacionales y profesionales de la salud, quienes advierten que el acompañamiento psicológico es clave para enfrentar las consecuencias emocionales del desplazamiento forzado.

Tendencias