
El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, aclaró este jueves que su Gobierno solicitó a Estados Unidos ayuda para combatir a los cárteles presentes en el país e intensificar la cooperación existente en materia de equipos, capacitación e inteligencia contra el narcotráfico, desmintiendo que se contemplen bombardeos conjuntos con tropas estadounidenses en el territorio nacional, como anunció este mismo día el diario The New York Times.
“Lo que hemos hecho es solicitar al Gobierno de los Estados Unidos la cooperación para apoyar estas operaciones lideradas por las fuerzas de Guatemala en el marco del interés que tienen los Estados Unidos en combatir las redes del narcotráfico”, precisó el gobernante guatemalteco, sin mencionar en ningún momento la palabra bombardeo.
Las declaraciones del mandatario surgen tras una publicación del diario más influyente de Estados Unidos, que afirmó que el país centroamericano habría aceptado ataques aéreos conjuntos con Washington contra carteles de la droga a partir del próximo mes, tras una supuesta llamada el 19 de mayo entre Arévalo y el secretario de Defensa de EU, Pete Hegseth.
Al detallar los requerimientos específicos de la petición a Washington, el presidente guatemalteco explicó que esto “va a implicar tener acceso a equipo, tener acceso a capacitación, tener acceso a expertos para el apoyo, por ejemplo, en la planificación de operaciones a nivel estratégico o a nivel táctico, de manera que eso es lo que estamos en este momento solicitando".
En un retorcido juego de palabras, el mandatario socialdemócrata enfatizó que las operaciones contra el crimen organizado se ejecutarán en estricto apego a la legalidad.
“Guatemala no firma ningún acuerdo que no sea con la Constitución y con la legislación en la materia. De manera que lo que estamos firmando son tipos de colaboración que se han estado dando en el pasado y que lo que esperamos es que se intensifiquen".
Dos meses de “gran presión”
Antes de la intervención de Arévalo, una fuente de su Gobierno, que habló con el diario español El País bajo la condición de anonimato, contó que Washington lleva “desde hace dos meses ejerciendo una gran presión“.
“Lo que nos ofrecieron es seleccionar uno o dos lugares para hacer bombardeos y televisarlo todo. Pero hemos sido claros en que eso no va a pasar. No puede operar una fuerza militar estadounidense en el país, simplemente porque es inconstitucional“, aseguró, sin confirmar.
Según ese testimonio, las presiones del Departamento de Defensa estadounidense se han saltado los protocolos diplomáticos para ir directamente a Arévalo.
“Las conversaciones han sido continuas y han estado encabezadas por el ministro de la Defensa de Guatemala (Henry Saenz) e incluso por el presidente. Pero no ha habido ni una sola reunión para afinar términos, porque no se van a permitir misiones militares. Lo que sí hay, y ha habido siempre, son operaciones conjuntas con agencias como la DEA, el FBI o el HSI (Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional)“, señaló la fuente.
Ataques aéreos a partir de junio: NYT
La versión de Arévalo contradice la publicada por el rotativo neoyorquino, que asegura que en la llamada telefónica de Arévalo con Hegseth se acordó el inicio de ataques aéreos conjuntos contra objetivos de los cárteles en territorio del país centroamericano a partir de junio.
Asimismo, The New York Times señaló que la idea era sumar también a Honduras y ejercer así presión al gobierno mexicano, para que acepte finalmente bombardeos estadounidenses contra los cárteles, en coordinación con la Fuerza Aérea Mexicana.
Trump ha presionado a México, limítrofe con Guatemala, para que acepte ese tipo de operaciones, pero la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, ha cerrado la puerta a cualquier ataque estadounidense en su territorio por considerar que vulneraría la soberanía de su país.
De momento, Ecuador es el único país de América Latina que ha autorizado a Estados Unidos realizar ataques aéreos en territorio nacional, como así lo ordenó el presidente Daniel Noboa.
La polémica generada por la información del rotativo neoyorquino coincide con las fuertes tensiones regionales en torno a la estrategia de seguridad de la Administración Trump, quien en marzo pasado fundó el Escudo de las Américas, una coalición contra el crimen transnacional integrada por gobiernos de derecha como Argentina, El Salvador y Ecuador, pero a la cual ejecutivos progresistas como los de Guatemala, México, Colombia y Brasil decidieron no sumarse.
Washington mantiene bajo el modelo de cooperación con Ecuador un polémico esquema de asesoría militar en redadas terrestres y ataques aéreos, el cual ha despertado alertas internacionales tras reportarse que un bombardeo en la frontera norte ecuatoriana afectó por error a una granja lechera.
“Nosotros no tenemos conocimiento del acuerdo que firmó Ecuador con los Estados Unidos de América; el nuestro implica la intensificación de los acuerdos que ya hemos venido diciendo", zanjó Arévalo de León al descartar cualquier comparación.