
La guerra en Ucrania volvió a golpear con fuerza a la población civil. De acuerdo con la Misión de Observación de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ucrania (HRMMU), mayo se convirtió en el mes con el saldo más alto de víctimas civiles desde que comenzó el conflicto hace más de tres años.
El informe mensual de la ONU verificó la muerte de al menos 274 civiles durante mayo, además de mil 763 personas heridas. Las cifras representan el nivel más alto de afectaciones a la población desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022.
La directora de la misión de observación, Danielle Bell, atribuyó el incremento a una intensificación de las hostilidades y al uso cada vez más frecuente de armamento de gran capacidad destructiva en zonas urbanas.
“La intensificación de las hostilidades y el mayor uso de armas de gran potencia en zonas urbanas provocaron un elevado número de civiles muertos y heridos en todo el país”, señaló.
Bell advirtió que el impacto de la guerra ya no se limita a las localidades cercanas a la línea del frente.
“Los daños a la población civil que documentamos no se limitaron a las comunidades cercanas al frente. En ciudades de toda Ucrania, los repetidos ataques con misiles y bombas aéreas mataron e hirieron a civiles lejos de las zonas de combate terrestre activo”, explicó.
Ciudades alejadas del frente
Entre los hechos documentados por Naciones Unidas destaca el ataque del 5 de mayo contra una zona industrial de Zaporiyia, donde bombas aéreas provocaron la muerte de 12 civiles y dejaron 42 personas lesionadas.
Otro de los episodios más graves ocurrió el 14 de mayo en Kiev. Un misil impactó un edificio de departamentos en la capital ucraniana, causando la muerte de 24 personas y dejando al menos siete heridos.
Estos casos reflejan una tendencia que preocupa a los observadores internacionales: el aumento de ataques en zonas urbanas alejadas de los combates terrestres.
Cifras históricas de drones
Cerca de la línea del frente, los drones de corto alcance se consolidaron como una de las principales amenazas para la población.
La misión de la ONU documentó que este tipo de ataques causó al menos 64 muertes y 539 personas heridas durante mayo, el registro más alto asociado a drones desde que comenzó la guerra.
El uso cada vez más frecuente de esta tecnología ha modificado la dinámica del conflicto y ampliado los riesgos para quienes viven en comunidades cercanas a las áreas de combate.
Víctimas en territorios ocupados
Aunque la mayoría de los casos registrados ocurrieron en zonas bajo control del gobierno ucraniano, Naciones Unidas también confirmó víctimas civiles en territorios ocupados por Rusia.
Uno de los ataques más graves se registró entre la noche del 21 y la madrugada del 22 de mayo, cuando uno o varios proyectiles impactaron un complejo educativo en la ciudad de Starobilsk, ubicada en la región de Lugansk.
El hecho dejó al menos 21 personas fallecidas y varios heridos, según la información verificada por la HRMMU.
Más de tres años después del inicio de la guerra, la población civil sigue pagando uno de los costos más altos del conflicto, con ataques que ya no distinguen entre la cercanía o la distancia respecto al campo de batalla.