
Al menos quince de los 45 centros de detención del polémico Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), que albergan a 500 personas o más, no han sido inspeccionados en el último año, pese a las constantes denuncias por trato vejatorio e inhumano presentadas por grupos humanitarios sin ninguna respuesta.
La investigación, realizada por CBS y presentada este jueves, también encontró que al menos cinco centros de detención no tienen registro alguno de inspección, al igual que no lo tuvo el conocido como ‘Alligator Alcatraz’, las instalaciones de los Everglades de Florida, ya clausurado por su sobrecosto (1 millón de dólares al día) y la acumulación de denuncias.
El análisis destaca que el Florence Correctional Center en Arizona, con un promedio de 518 detenidos al día, fue fiscalizado por última vez en diciembre de 2024.
Mientras que el Golden State Annex en McFarland (California), que tiene un promedio de 603 detenidos por día, no ha sido inspeccionado desde enero de 2025, a pesar de las constantes denuncias de negligencia de los inmigrantes detenidos en esta cárcel.
Catorce mexicanos muertos en custodia
De acuerdo con el balance oficial presentado por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), se registran 17 connacionales que han perdido la vida a manos del ICE: 14 fallecidos bajo custodia directa dentro de los centros de detención migratoria y 3 fallecidos durante operativos de arresto en campo.
El último mexicano fallecido fue durante un operativo carretero en Houston el pasado martes, en la que resultó muerto de un disparo el trabajador mexicano Lorenzo Salgado Araujo.
El estudio documentó 52 muertes bajo custodia migratoria desde el pasado 20 de enero hasta el mes pasado.
Más muertes que en pandemia
El informe de CBS sale a la luz poco después de que un reciente estudio de Human Rights Watch (HRW) y Physicians for Human Rights (PHR) determinó que una persona murió cada 8.6 días estando bajo custodia de ICE durante los primeros meses de 2026, la frecuencia más alta en casi dos décadas y superior a la registrada en la pandemia de la covid-19.
El informe de HRW concluyó que las muertes documentadas plantean serias dudas sobre el cumplimiento por parte de EE.UU. de sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos.
Pese a las denuncias, el ICE endureció aún más la represión contra los inmigrantes detenidos y redujo al mínimo las inspecciones, luego de ser llamados “valientes patriotas” por el presidente Donald Trump.
La agencia determinó en ese momento que las inspecciones anuales se iban a dedicar solo a centros que albergan exclusivamente a detenidos de ICE, y las cárceles que también albergan a personas acusadas de otros cargos no relacionados con la inmigración, como las del condado, serían sometidas a revisión cada dos años.