
Donald Trump vuelve a las andadas. Cada vez que huele a derrota denuncia fraude electoral, que casualmente nunca ve cuando gana él o cualquiera de sus candidatos, los fieles a sun movimiento Maga.
En un esperado discurso a la nación, el presidente de EU resucitó de nuevo el bulo de que le robaron las elecciones en 2020, ganadas por el demócrata Joe Biden, pero ahora añadiendo una novedad: China estuvo detrás del fraude y lo volverá a estar en las elecciones de noviembre de medio término, si los republicanos pierden el control de las dos cámaras del Congreso, como anuncian algunas encuestas.
En un discurso de algo menos de 30 minutos en el que adoptó un tono sombrío, reservado para las grandes ocasiones, Trump anunció la “desclasificación y divulgación inmediata de información de inteligencia crítica que revela vulnerabilidades alarmantes en nuestra infraestructura electoral”. “Sin confianza [en las elecciones], no hay grandeza posible”, sentenció.
“Durante varios años, a partir de las elecciones de 2020, la República Popular China llevó a cabo lo que se considera la mayor filtración de datos electorales de la historia, resultando en la adquisición ilícita por parte de China de 220 millones de registros de votantes estadounidenses”, aseguró, sobre una información que “incluye nombres, direcciones, números de teléfono, preferencias de partidos políticos y otros datos sensibles necesarios para registrarse para votar y participar en otras actividades ilícitas”.
En realidad, muchos de esos papeles, fuertemente censurados, ya eran conocidos. Prueban esfuerzos de China para influir en las elecciones y el escepticismo del Gobierno sobre Trump, pero no demuestran que esos esfuerzos tuvieran un reflejo decisivo en el resultado de la derrota de Trump.
Este también acusó a Pekín de sobornar a periodistas críticos con él para que escribieran en su contra, porque, añadió, China prefería que no ganara Trump, al que consideraban “demasiado listo” y temían que les impusiera aranceles.
El presidente de Estados Unidos pidió a su Administración que investigue “cómo y por qué se ocultó información tan crucial, que se despida a los implicados en el encubrimiento y se presenten cargos penales contra estas personas, si procede”.
Sin embargo, las principales cadenas de noticias de inmediato notaron que apenas hay información relevante y en cualquier caso no aparece la prueba de que China haya participado activamente en el fraude que insiste de manera obsesiva en un fraude, que nadie más ve, excepto sus acólitos y cadenas fieles como Fox News.
“No hay ningún país del tercer mundo que tenga unas elecciones como las que tenemos nosotros”, declaró desde la Casa Blanca el presidente, sin explicar bien qué quiso decir: si el sistema electoral es de una calidad democrática impecable, o si, como denuncia hasta el hastío, está corrompido cuando él pierde.