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La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene un riesgo alto para África subsahariana, aunque considera bajo el riesgo de propagación a nivel mundial

Brote de ébola en República Democrática del Congo ya es el segundo más grande de la historia

Brote de ébola en República Democrática del Congo ya es el segundo más grande de la historia

El brote de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) se ha convertido en el segundo más grande registrado a nivel mundial, solo por detrás de la epidemia que golpeó a África Occidental entre 2014 y 2016. La enfermedad continúa expandiéndose mientras las autoridades sanitarias enfrentan dificultades para controlar los contagios en una región marcada por la violencia, el desplazamiento de personas y la falta de recursos.

De acuerdo con los datos más recientes, el brote supera los 3 mil 500 casos confirmados y ha provocado más de mil 500 fallecimientos. Especialistas advierten que las cifras reales podrían ser mucho mayores debido a las limitaciones para detectar todos los contagios en las zonas afectadas.

La epidemia fue declarada oficialmente el pasado 15 de mayo y tiene su epicentro en la provincia de Ituri, al este del país. Sin embargo, el virus se ha extendido a otras provincias congoleñas y también provocó casos importados en Uganda, lo que obligó a reforzar la vigilancia sanitaria en la región.

El actual brote corresponde a la cepa Bundibugyo del virus del Ébola, una variante para la que hasta ahora no existe una vacuna ni un tratamiento específico aprobado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene un riesgo alto para África subsahariana, aunque considera bajo el riesgo de propagación a nivel mundial.

El ébola es una enfermedad viral grave que se transmite mediante el contacto directo con la sangre u otros fluidos corporales de personas o animales infectados. Entre sus principales síntomas se encuentran fiebre alta, dolor de cabeza, debilidad intensa, vómitos, diarrea y, en los casos más graves, hemorragias internas y externas.

Las autoridades sanitarias enfrentan diversos obstáculos para contener la enfermedad. Entre ellos destacan los conflictos armados en el este del Congo, los ataques contra centros de salud, la desconfianza de algunas comunidades hacia el personal médico y las dificultades para localizar y dar seguimiento a las personas que estuvieron en contacto con pacientes infectados.

Además, organismos internacionales han advertido que los recortes al financiamiento humanitario han afectado la capacidad de vigilancia epidemiológica y la respuesta médica en las comunidades más alejadas, donde el acceso resulta complicado por razones de seguridad.

La Organización Mundial de la Salud, los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África y distintas organizaciones internacionales mantienen operativos para fortalecer la vigilancia epidemiológica, mejorar el rastreo de contactos, instalar centros de tratamiento y distribuir suministros médicos en las zonas afectadas.

Mientras tanto, Uganda logró contener los casos registrados en su territorio y fue declarado libre de ébola tras cumplir 42 días sin nuevos contagios, aunque mantiene vigilancia permanente debido a la cercanía con la frontera congoleña y al riesgo de nuevos casos importados.

Especialistas coinciden en que la rápida detección de casos, el aislamiento oportuno de pacientes, el seguimiento de contactos y la colaboración de las comunidades serán factores decisivos para frenar la expansión del virus.

El brote actual continúa evolucionando y representa uno de los mayores desafíos sanitarios para la región africana en los últimos años. Aunque la comunidad internacional mantiene el apoyo a las autoridades congoleñas, los expertos advierten que será necesario incrementar los recursos y fortalecer la respuesta sanitaria para evitar que la epidemia siga creciendo y cobre más vidas.

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