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El calor extremo y tres olas de calor favorecieron incendios forestales históricos en España durante julio de 2026. Especialistas advierten que ambos fenómenos están estrechamente ligados y reflejan una tendencia asociada al cambio climático.

Cuando el calor alimenta al fuego: Julio rompe récords en incendios

Incendios Julio 2026

Las olas de calor y los incendios forestales suelen aparecer en los titulares como fenómenos separados, sin embargo, julio de 2026 mostró con claridad que ambos forman parte de una misma historia. Mientras el calor rompía récords de temperatura, también creaban las condiciones ideales para que múltiples incendios se propagaran con una velocidad y una intensidad sin precedentes.

España se convirtió en uno de los ejemplos más claros pues solo en julio, el país registró el mayor número de hectáreas afectadas por incendios para ese mes desde que el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS) comenzó a recopilar datos en 2003. Entre el 1 y el 29 de julio se estima que ardieron cerca de 156 mil hectáreas.

Al mismo tiempo, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) informó que julio de 2026 empató con 2022 como el mes de julio más cálido del que se tiene registro. Además, el país atravesó tres olas de calor en apenas un mes, lo cual es una cifra inédita.

La relación entre ambos fenómenos

Las altas temperaturas desecan la vegetación, reducen la humedad del suelo y convierten bosques, pastizales y matorrales en combustible. En estas condiciones, un incendio puede crecer con mayor rapidez, resultar más difícil de controlar y alcanzar dimensiones extraordinarias.

Aunque el origen de los incendios puede variar —desde negligencias humanas hasta fallas en infraestructura o causas naturales—, los científicos coinciden en que el clima determina qué tan favorables son las condiciones para que el fuego se propague.

Un estudio publicado en la revista Scientific Reports concluyó que la intensidad de las condiciones meteorológicas que favorecen los incendios aumentó cerca de 50 % entre 2016 y 2025 respecto al periodo 1981-2010 en España y Francia. En la misma línea, el grupo internacional World Weather Attribution estimó que el cambio climático provocado por la actividad humana ha multiplicado por al menos 20 la probabilidad de que se presenten condiciones extremas propicias para incendios en España.

España, el más afectado

El incendio originado en Burgohondo, en la provincia de Ávila, rebasó las 50 mil hectáreas, convirtiéndose en el mayor registrado en la historia de España. Días antes, otro incendio en la Sierra Norte de Guadalajara consumió alrededor de 33 mil hectáreas, colocándose entre los más extensos de los que se tiene registro en el país.

Por otro lado, un incendio declarado en Los Gallardos, en Almería, dejó 14 personas fallecidas, convirtiéndose en el más mortífero del siglo XXI en España y evidenciando que estos eventos representan también un riesgo creciente para la población.

Alcance global

Aunque estas cifras corresponden a Europa, la tendencia es de alcance global. México también ha experimentado temporadas de calor cada vez más intensas y prolongadas, acompañadas de incendios forestales de gran magnitud en diversas regiones del país. Para los especialistas, el caso español ilustra cómo el aumento de las temperaturas está transformando la dinámica de los incendios y convirtiendo eventos que antes eran extraordinarios en episodios cada vez más frecuentes.

Más que una suma de récords, julio de 2026 deja una advertencia: en un planeta más cálido, el calor y el fuego ya no pueden entenderse por separado. Ambos son parte de una misma realidad climática que comienza a redefinir los veranos en distintas regiones del mundo.

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