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Las labores de vigilancia contaron con el apoyo de un helicóptero Merlin, encargado de realizar operaciones desde el aire

Marina británica mantiene vigilancia sobre buques rusos durante 72 horas

Buques rusos en aguas británicas

La Marina Real británica concluyó una operación de vigilancia de 72 horas sobre varios buques de guerra y petroleros rusos que navegaron por aguas del Reino Unido, como parte de las acciones de Londres y sus aliados para contener las operaciones de la denominada “flota fantasma” de Rusia.

De acuerdo con la Marina británica, el destructor HMS Duncan, la fragata HMS St Albans y el patrullero HMS Severn siguieron los movimientos del destructor ruso Admiral Levchenko, que escoltaba a los cargueros General Skobelev y Sparta durante su tránsito por el mar del Norte y el Canal de la Mancha.

Las labores de vigilancia contaron con el apoyo de un helicóptero Merlin, encargado de realizar operaciones desde el aire.

La denominada “flota fantasma” está integrada por embarcaciones utilizadas por Rusia desde 2022 para sortear las sanciones internacionales impuestas a raíz de la invasión de Ucrania. Reino Unido considera que estas actividades representan riesgos tanto para la seguridad marítima como para el medio ambiente.

Durante el operativo, el buque británico HMS Mersey mantuvo vigilado al navío ruso de reabastecimiento Akademik Pashin en las inmediaciones de la zona.

Posteriormente, Reino Unido transfirió las labores de seguimiento a un país aliado de la OTAN frente a las costas francesas, cerca de Ushant. La Marina británica afirmó que esta acción obligó a Rusia a movilizar otros recursos militares para proteger sus embarcaciones.

“En consecuencia, Rusia se vio obligada a desplegar costosos recursos militares, incluida la fragata Neustrashimy, para proteger su cargamento ilegal”, declaró la institución.

El jefe del Estado Mayor de la Marina Real, Gwyn Jenkins, expuso que las autoridades británicas continuarán la vigilancia sobre las operaciones vinculadas con la flota rusa.

“No hay lugar para la complacencia”, manifestó Jenkins, quien calificó como “un riesgo inaceptable” para la seguridad marítima y el medio ambiente la actividad de los buques que integran la llamada flota fantasma.

El jefe militar sostuvo que la coordinación con los aliados está obligando a Rusia a destinar embarcaciones de guerra a la protección de sus cargamentos.

“Junto con nuestros aliados, esta estrategia está obligando a Moscú a desviar sus buques de guerra de su cometido principal. Esto se debe a que Rusia sabe que estamos preparados para actuar de nuevo si fuera necesario”, declaró.

La Marina Real informó que las operaciones relacionadas con la actividad rusa en aguas británicas aumentaron 25 por ciento durante los primeros 8 meses de este año, en comparación con el mismo periodo de 2025.

Jenkins consideró que ese operativo dejó claro que Reino Unido está dispuesto a actuar contra las embarcaciones que busquen evadir las sanciones internacionales y contribuir al financiamiento de la guerra de Rusia contra Ucrania.

Con información de EFE

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