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Serbia, Hungría, Rumania, República Checa, Bosnia y Eslovenia se encuentran entre los países afectados por las condiciones extremas

Sequía extrema pone en riesgo peces y granjas acuícolas en Europa

Sequía en Europa

La falta de lluvias y las altas temperaturas registradas durante este verano han reducido de forma severa los niveles de agua en ríos, lagos y estanques de varios países de Europa, con consecuencias graves para los ecosistemas acuáticos y la industria pesquera.

Serbia, Hungría, Rumania, República Checa, Bosnia y Eslovenia se encuentran entre los países afectados por las condiciones extremas. En algunas zonas, la reducción de los cuerpos de agua ha ocasionado la muerte de toneladas de peces y obligado a productores a implementar medidas de emergencia para evitar mayores pérdidas.

En el norte de Serbia, un canal conectado con el río Danubio prácticamente se ha secado y solo permanecen algunos estanques de pequeñas dimensiones. En ellos, los peces jóvenes habitan en aguas poco profundas cuya temperatura supera los 30 grados Celsius.

“Las temperaturas este año son extremas”, expresó el pescador serbio Dusan Jovanovic.

El pescador mencionó sobre el riesgo que enfrentan los ejemplares que permanecen en los estanques: “Si empiezan a morir, morirán todos de golpe”.

La situación se repite en distintos puntos de la región. Además de afectar la biodiversidad, la crisis hídrica está ocasionando pérdidas económicas millonarias para pescadores y productores acuícolas, en un momento en que diversos sectores también enfrentan dificultades por el suministro de agua y energía, las afectaciones a los cultivos y las restricciones al transporte fluvial.

Hungría enfrenta pérdidas millonarias

El problema ha alcanzado a las aproximadamente 27 mil hectáreas destinadas a la producción de peces. Un informe del Ministerio de Agricultura y Economía Alimentaria señala que mil 588 hectáreas de estanques se secaron debido al calor y la escasez de agua.

La pérdida provocó la muerte de alrededor de 280 toneladas de peces en 20 granjas y generó daños económicos estimados en mil 300 millones de forintos, equivalentes a unos 4.2 millones de dólares.

Los productores enfrentan dificultades para recuperar su actividad, ya que la reposición de los ejemplares podría tardar varios años.

Sequías anteriores agravan situación en Rumania

El presidente de la Asociación Nacional de Productores de Pescado ROMFISH, Catalin Platon, explicó que la crianza de carpas requiere entre tres y cuatro años, por lo que las pérdidas acumuladas tienen efectos prolongados.

“Así que lo que perdimos en 2023 ha tenido impacto cada año desde entonces”, aseveró Platon.

El productor cuestionó que durante las sequías anteriores se priorizara el agua para el riego agrícola, lo que dejó menos recursos disponibles para las granjas acuícolas.

Las consecuencias también se observan en República Checa, donde los productores han tenido que disminuir o suspender temporalmente la alimentación de los peces para reducir su consumo de oxígeno. Asimismo, han recurrido a sistemas de aireación y al vaciado de algunos estanques.

El técnico de la pesquería Rybarstvi Trebon, Jan Sokolik, detalló que “algunos estanques que en realidad tenían poca agua ya se han vaciado, pero todos eran estanques marginales. Ahora apenas estamos empezando a planificar qué hacer con los estanques grandes”.

La Crónica de Hoy 2026

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