
El Grupo LEGO anunció una inversión de 400 millones de dólares para construir una nueva planta en Ciénaga de Flores, Nuevo León, como parte de un proyecto que se desarrollará entre 2026 y 2026; con esta financiación, se prevé la creación de mil 300 nuevos empleos en el estado.
LEGO ha mantenido gran presencia en México desde hace unos años, por lo que su expansión en el terreno nacional reforzará el papel del país dentro de la red mundial de manufactura de la compañía que, hoy en día, es una de las marcas más populares del mundo.
No obstante, para conocer la trascendencia de su futura sede en Nuevo León, también es importante mirar hacia Dinamarca nueve décadas atrás, tiempo y lugar en el que inició la historia de LEGO y que, hasta la actualidad, continúa bajo el control de la familia que fundó esta reconocida marca.
El taller de carpintería que se convirtió en un imperio mundial: los primeros pasos de LEGO
La historia de LEGO comenzó en 1932, cuando el carpintero danés Ole Kirk Kristiansen comenzó a fabricar juguetes de madera en su taller Billund, Dinamarca, con el objetivo de explorar nuevas alternativas para mantener a flote su negocio en medio de la Gran Depresión.
En sus primeros años, LEGO no fabricaba los característicos bloques de plástico que identifican a la marca hoy en día, sino que se concentró inicialmente en juguetes de madera y sólo hasta finales de la década de 1940 emprendió el desarrolló de productos de plástico con los clásicos Automatic Binding Bricks, antecesores del ladrillo que posteriormente se convertiría en el producto insignia de la compañía.
La transformación de la compañía continuó durante las siguientes décadas, teniendo su primer gran cambio en 1958, cuando fue introducido el ladrillo LEGO en su forma actual, el cual poseía ya el sistema de tubos interiores que permitió el ensamble estable y, al mismo tiempo, la opción de desmontar para nuevas creaciones.
Sin embargo, mientras su popularidad aumentaba, LEGO sufrió un incencio en su fábrica en 1960, lo que cesó por completo la fabricación de juguetes de madera y orilló a la compañía a ampliar su catálogo, convirtiendo sus bloques en una plataforma para desarrollar productos relacionados con películas, videojuegos, personajes y otras franquicias.
¿Qué significa el nombre “LEGO” de la popular compañía de juguetes de construcción?
El nombre LEGO proviene de la expresión danesa leg godt, cuyo significado es “jugar bien”. De acuerdo con la empresa, este nombre no sólo identifica la marca, sino que simboliza el ideal que ha acompañado al grupo desde sus primeros años.
Otro detalle curioso en su historia, es que LEGO no inventó originalmente el concepto del bloque de plástico de construcción, sino que la idea fue desarrollada por el británico Hilary Fisher Page, fundado de Kiddicraft, empresa y marca de juguetes educativos para infancias. LEGO tomó como referencia aquel diseño, lo modificó y posteriormente desarrolló su propio sistema de construcción.
¿Quiénes son los Kirk Kristiansen, familia propietaria de LEGO?
LEGO es una de las marcas más reconocidas del mundo, a pesar de ello, continúa siendo propiedad de la familia que fundó la compañía nueve décadas atrás: los Kirk Kristiansen, quienes descienden del carpintero e inventor danés Ole Kirk Kristiansen.
Actualmente, sus sucesores mantienen el control de LEGO a través de KIRKBI, el holding familiar, que actualmente posee el 75% de la compañía y funciona como la estructura de inversión y propiedad de la familia, mientras que el resto de la participación pertenece a LEGO Foundation.
Durante décadas, la dirección de la empresa pasó de una generación a otra. Ole Kirk Kristiansen fundó LEGO en 1932, sucedido posteriormente por su hijo Godtfred Kirk Kristiansen y, para 1979, su nieto Kjeld Kirk Kristiansen asumió el cargo de CEO.
En los últimos años se produjo otro relevo generacional, pues Thomas Kirk Kristiansen —hijo de Kjeld— tomó el puesto de presidencia de KIRKBI en 2023, proceso que consolidó la transición del control familiar de la tercera a la cuarta generación.
Más que una empresa familiar tradicional, KIRKBI funciona como el vehículo mediante el cual los descendientes de Ole Kirk Kristiansen buscan mantener el control del grupo a largo plazo, participando también en inversiones relacionadas con la educación infantil y proyectos vinculados con el cambio climático.
Por lo tanto, el proyecto en marcha con México coloca al país como pieza clave de una estrategia empresarial que, casi un siglo después de la creación del pequeño taller en Billbund, mantiene la expansión de una compañía todavía en manos de sus fundadores.