
El movimiento radical islámico Hamás no se arrepiente en absoluto del ataque terrorista masivo contra Israel del 7 de octubre de 2023, sino todo lo contrario: lo considera un “capítulo histórico y glorioso” de la resistencia del pueblo palestino, pese a que ello supuso la destrucción de la Franja de Gaza y el asesinato de más de 74 mil palestinos por la venganza israelí, que aún no acaba.
En el comunicado emitido en el tercer aniversario del ataque en el que fueron asesinadas alrededor de 1,200 personas, en su gran mayoría civiles, incluidas familias enteras con niños, Hamás calificó el peor ataque terrorista que ha sufrido el Estado judío como “legítimo” y la “respuesta natural” a “décadas de amargo sufrimiento” impuesto por la ocupación israelí.
En ese sentido, Hamás, considerado organización terrorista en Israel, Estados Unidos y la Unión Europea, rechazó lo que considera intentos de presentar el conflicto en Oriente Medio como si hubiera comenzado ese día, algo que tildó de “distorsión flagrante de la realidad”.
Dos víctimas mexicanas
El grupo elogió a sus milicianos, “especialmente de las Brigadas Al Qásam”, su brazo armado, a cuyos más de tres mil milicianos atribuyó haber “destrozado el mito del ejército invencible” con la operación, denominada Inundación de Al Aqsa por Hamás y otras milicias que, como la Yihad Islámica Palestina, participaron en el ataque.
Aquella ofensiva contra el sur de Israel dejó unos 1,200 muertos y 251 rehenes en Gaza, entre ellos dos mexicanos: Ilana Gritzewsky Camhi, que fue liberada a finales de noviembre de 2023 durante una tregua humanitaria (no así su pareja israelí con la que vivía en uno de los kibutz asaltados), y Orión Hernández Radoux, quien se encontraba en el festival de música Nova cuando ocurrió el ataque y fue hallado sin vida (al igual que su novia) en mayo de 2024 en la Franja.
La venganza israelí desencadenó el bombardeo masivo diario y la invasión terrestre de la Franja de Gaza, con el saldo de más de 74,200 palestinos muertos (de ellos 21 mil niños) y otros 175,000 heridos, además de dejar miles de desaparecidos bajo los escombros.
Asimismo, prácticamente todos los dirigentes de Hamás fueron eliminados, pero el movimiento ha logrado sobrevivir y sigue controlando el destino de la Franja de Gaza y sus más de dos millones de habitantes.
Apoyo a la tregua
Pese al alto el fuego que entró en vigor en octubre del año pasado, Hamás denuncia en su texto que el “genocidio” continúa y que el Ejército israelí, que ocupa a día de hoy alrededor del 70 % de la Franja, ha matado “con nuevos métodos” a casi 1,500 palestinos.
Aun así, el movimiento islamista reiteró su compromiso con el acuerdo de alto el fuego y responsabilizó a Estados Unidos y a los mediadores de obligar a Israel a cumplir sus obligaciones y a aplicar la hoja de ruta pactada para lograr el fin total de la agresión, el alivio humanitario y la reconstrucción de Gaza.
Hamás pidió además a la Corte Penal Internacional (CPI) y a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que juzguen al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y a miembros de su Gobierno y del Ejército de Israel, y celebró las campañas internacionales de boicot contra Israel, que según el grupo sufre una erosión “sin precedentes” de su apoyo internacional, incluso entre sus aliados occidentales.
“Gloria” pese al alto precio
El portavoz militar de las Brigadas Al Qásam, Abu Obeida, celebró en su canal de Telegram el tercer aniversario del “Gran Cruce”, día en el que sus combatientes “hicieron añicos, de una vez por todas, la doctrina de seguridad de la ocupación”.
“Al enemigo no le quedó capacidad alguna de disuasión, de victoria decisiva ni de alerta temprana. Un saludo, impregnado de gloria y orgullo, a los héroes y mártires del Gran Cruce, comandantes y soldados por igual, y a nuestro gran pueblo, principio y fin de la historia”, reza uno de sus mensajes.
A los dos millones de gazatíes, Abu Obeida les evocó que, aunque el precio “ha sido alto”, las generaciones los recordarán como “artífices de la gloria” y como “quienes cambiaron el rostro de la historia y el equilibrio de poder mundial”.
El portavoz encomió el apoyo de los hutíes en Yemen, Hizbulá en el Líbano, distintas milicias iraquíes y el Gobierno iraní, y llamó a actuar al resto del mundo contra Israel (con información de EFE y Haaretz).