
La empresa tecnológica Meta admitió que errores técnicos afectaron la campaña digital del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, pero rechazó haber intervenido para favorecer a su rival, el senador Flávio Bolsonaro, de cara a la segunda vuelta electoral del próximo 25 de octubre.
“Meta no toma partido en esta ni en ninguna otra elección”, afirmó la compañía propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, en un comunicado donde describió de “falsas e infundadas” las acusaciones de secundar a algún candidato o grupo político.
La respuesta se debe a que el Tribunal Superior Electoral (TSE) ordenara a la empresa garantizar un trato igualitario a ambas candidaturas hasta la votación definitiva, bajo amenaza de una multa diaria de 500 mil reales, unos 93 mil dólares.
La resolución del magistrado Marco Aurélio Bellizze respondió a una denuncia del equipo de Lula, que destacó grandes reducciones en el alcance de sus publicaciones y presuntas ventajas para los contenidos de su adversario.
Meta aceptó que el 23 de septiembre desactivó por error la cuenta publicitaria de la campaña del mandatario por más de una hora. La medida se tomó después de que un anuncio fuera identificado como un posible intento de suplantación de un programa social del gobierno brasileño.
La compañía reafirmó que sus sistemas no distribuyen contenidos según la ideología política y aseguró haber presentado ante el tribunal información técnica para avalar su defensa.
Por otra parte, la campaña de Lula dio a conocer que llevará sus denuncias a los organismos internacionales, como a la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Unión Europea y el Parlamento del Mercosur.
Con información de EFE