
Los siete aspirantes a ocupar el puesto de secretario general de las Naciones Unidas (ONU), sucediendo a Antonio Guterres, recibieron este viernes el veto de al menos un miembro del Consejo de Seguridad del organismo, lo que abre la puerta a nuevas candidaturas, así lo informó una fuente diplomática.
Al término de la votación preliminar, ninguno de los candidatos logró evitar votos negativos por parte de Gran Bretaña, Francia, Estados Unidos, China y Rusia, potencias con poder de veto en el Consejo de Seguridad.
La votación fue la primera de estas consultas informales y anónimas en la que los cinco miembros permanentes utilizaron papeletas de colores para identificar sus vetos, mientras que los diez miembros no permanentes del Consejo siguieron utilizando papeletas sin esa distinción.
La costarricense Rebeca Grynspan, que figuró entre los favoritos en las cinco votaciones anteriores, obtuvo esta vez el mayor número de votos de “aliento”, pero también recibió cinco de “desaliento”, dos de ellos de miembros permanentes.
Según medios estadounidenses, Estados Unidos se opone a los siete aspirantes.
Por su parte, el embajador de EU ante la ONU, Mike Waltz, se negó a comentar esas versiones, pero declaró que “siempre hemos dicho que simplemente necesitamos a la mejor persona”.
Además de Grynspan, compiten la ex canciller de Guyana Carolyn Rodrigues-Birkett; el argentino Rafael Grossi, director del organismo de vigilancia nuclear de la ONU; el senegalés Macky Sall; las ecuatorianas Ivonne A-Baki y María Fernanda Espinosa, y el ugandés Olara Otunnu.