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Los ‘chalecos amarillos’ reaparecen en Francia durante las protestas de este 2026; ¿cuál es el origen de este movimiento y por qué se unieron a la manifestación actual?

¿Por qué usan chalecos amarillos en las protestas de Francia y cómo surgió este movimiento en 2018?

Los ‘chalecos amarillos’ reaparecen en Francia durante las protestas de este 2026.
Protestas en Francia 2026 Los ‘chalecos amarillos’ reaparecen en Francia durante las protestas de este 2026. (EFE)

El movimiento de los chalecos amarillos de Francia que adquirió notoriedad internacional en 2018, volvieron a las calles francesas este octubre de 2026, en medio de una nueva ola de movilizaciones contra el encarecimiento de la vida, los recortes presupuestarios y las políticas económicas del gobierno.

La reaparición de este colectivo revive uno de los episodios de mayor descontento social durante la presidencia de Emmanuel Macron, sumándose a la movilización del sábado 17 de octubre de 2026 convocada bajo el lema “Amarillos y jóvenes”; con el respaldo de organizaciones estudiantiles, sindicatos, activistas climáticos y representantes del sector agrícula, la protestas se pronunció contra los costos de vida y ajustes económicos previstos para 2027.

Los chalecos amarillos en Francias: ¿por qué usan ese color y cuándo surgió el movimiento?

Los chalecos amarillos, conocidos en francés como gilets jaunes, son un movimiento ciudadano surgido en Francia en noviembre de 2018. Su origen estña relacionado con el rechazo al incremento de los impuestos sobre los combustibles que afectaban a quienes dependían del automóvil para trasladarse al trabajo.

El alcance internacional que adquirió la movilización se dio el 17 de noviembre de ese año, después de que las convocatorias comenzaran a difundirse por redes sociales para reunir a personas trabajadoras de zonas rurales y periferias urbanas, donde el transporte público suele ser limitado y el automóvil resulta indispensable para las actividades cotidianas.

Para las protestas de 2018, los y las manifestantes adoptaron los chalecos reflectantes —que conductores deben llevar en sus vehículos en Francia— como un símbolo de identificación colectiva, visible y accesible, además de que permitía reconocer a las personas involucradas en la protesta. A su vez, el color amarillo se convirtió en una imagen representativa del descontento de la población que consideraba que las decisiones económicas del gobierno perjudicaban principalmente a las clases trabajadoras u hogares con menor ingreso.

El movimiento se caracterizó por su organización descentralizada y, con el paso de las semanas, los y las manifestantes comenzaron a exigir otras demandas como mejores salarios, mayor poder adquisitivo, reducción a las desigualdades fiscales, protección de los servicios públicos y más participación ciudadana en las decisiones políticas.

Dado que las protestas derivaron ocasionalmente en enfrentamientos con la policía, en los cuales las autoridades respondieron con detenciones, uso de gases lacrimógenos y cañones de agua, el movimiento dejó una huella duradera en el debate francés sobre el costo de vida y la justicia fiscal.

¿Por qué volvieron los chalecos amarillos a las protestas de Francia en octubre 2026?

El 17 de octubre del año presente, la convocatoria de la movilización reunió a colectivos estudiantiles, sindicatos de trabajadores y trabajadoras, activistas climáticos, taxistas y personas del sector agrícola, con el objetivo común de manifestarse contra el encarecimiento de la energía, la inflación y los recortes presupuestarios previstos para 2027, por lo que la incorporación de los chalechos amarillos a la movilización responde a un descontento que vuelve a centrarse en el costo de vida, el gasto público y las decisiones económicas del gobierno francés.

La respuesta de las autoridades ha combinado medidas de seguridad y advertencias contra los actos “violentos”, destacando la autorización del ministro del Interior, Laurent Nuñez, para el uso de granadas aturdidoras en caso de que las concentraciones escalaran a disturbios o violencia urbana.

El presidente Emmanuel Macron, por su parte, pidió a los partidos políticos condenar la violencia, afirmando que “el país necesita orden, no escalada”, añadiendo que habría una respuesta firme contra quienes participaran en actos violentos durante las manifestaciones.

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