
La violencia e inseguridad que se registran en gran parte del país, golpea cada vez más fuerte a los 43 municipios que integran la frontera norte donde se vive la extorsión, cobro de piso y amenazas, lo que se ha convertido en una amenaza directa al crecimiento económico, la inversión y la generación de empleo en esa zona, vital para el comercio exterior y la industria nacional.
“Las amenazas, cobros ilegales y hostigamientos han limitado la actividad productiva y desincentivado nuevas inversiones. Esta situación no puede normalizarse ni quedar fuera de la agenda nacional”, advirtió la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex)
El organismo empresarial alertó de un deterioro acelerado de la seguridad en esa franja fronteriza donde los 43 municipios que la integran concentran un crecimiento del 15.2 % en delitos de extorsión, cobro de piso y amenazas respecto al 2024.
“Estas cifras revelan una realidad alarmante: la franja fronteriza, vital para el comercio exterior y la industria nacional, enfrenta un deterioro acelerado en sus condiciones de seguridad”, estableció la centran patronal encabezada por Juan José Sierra
Acusó que las extorsiones, el cobro de piso y las amenazas afectan especialmente a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), que son el corazón productivo de nuestras comunidades.
“Cuando un empresario se ve obligado a cerrar, trasladarse o trabajar bajo amenaza, se pierde mucho más que un negocio: se pierden empleos, oportunidades y confianza”, aseveró
La Estrategia Nacional Antiextorsión reportó 59 mil 283 llamadas relacionadas con este delito entre el 6 de julio y el 28 de septiembre de 2025. Aunque el 74% de estos intentos no se concretó, 5 mil 959 extorsiones fueron consumadas o contaron con datos suficientes para abrir carpeta de investigación.
CIFRA NEGRA
Sin embargo, alertan que la cifra negra por este delito alcanza el 97%, lo que implicaría que solo se está atendiendo al 3% de los casos reales.
El sector empresarial criticó que este fenómeno crece a un ritmo inaceptable, sin que existan respuestas proporcionales ni políticas públicas efectivas para frenarlo.
La frontera norte, que abarca 3 mil 200 kilómetros de extensión y seis estados estratégicos —Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas—, representa el principal motor exportador del país.
No obstante esta región enfrenta graves desafíos derivados del tráfico ilegal de personas y mercancías, del contrabando y de la disputa entre grupos que operan bajo la ley por el control de rutas. Esta combinación de factores incrementa la violencia y la vulnerabilidad de la actividad económica.
A esto –agrega--se suma el impacto humano: más de 135 mil personas permanecen desaparecidas en México, y en estados fronterizos como Tamaulipas y Nuevo León se concentra una parte significativa de estos casos.
Además, en lo que va del año, 1 de cada 4 asesinatos (homicidios dolosos y feminicidios) ocurrieron en alguna entidad fronteriza. La impunidad en materia de desapariciones y delitos violentos mina la confianza en las instituciones y debilita la percepción de justicia, un pilar esencial del Estado de Derechos.
En ese sentido establecieron que México necesita recuperar la confianza en el Estado de Derechos. La extorsión no solo lastima la economía: destruye el tejido social.
Por ello, insistió en que la seguridad debe ser prioridad nacional. Sin ella, ningún esfuerzo económico, social o político podrá sostener el futuro que nuestro país merece.