CDMX — Don José no se lo pensó dos veces cuando le ofrecieron un préstamo financiero para enfrentar la cruda y “cara” realidad de 2026, con alza de precios en los productos que vende, refrescos, pan de diversas marcas, frituras y cerveza sólo para llevar, todo eso que de un día para otro le representó mayor inversión que afecta su economía familiar, changarro que por cierto emplea a cinco personas más, y a quienes ya les pidió que le “aguanten” para aumentarles su salario. “Primero debemos tener todo surtido, para vender, y con eso vamos viendo”, les ha dicho a sus empleados.
Y salvamento de don José resultó ser Propaga, esquema de créditos productivos que permite a las tienditas fortalecerse contra la “gentrificación comercial”, ofrecer precios al alcance de cualquier vecino, obtener promociones de sus distribuidores y mantener un inventario productos a los que tienen acostumbrados a sus fieles clientes en este panorama de alzas. Y todo ello, sólo por tener acceso a un efectivo a crédito que no les representa “morderse los dedos” para pagar. Son muy claros: “No se les permite sobreendeudarse”.
“Creemos que la mejor forma de ayudar a las tienditas de la esquina, en este nuevo contexto, es ayudarles a usar su efectivo de una manera más eficiente, a mejorar sus márgenes de ganancias y así proteger sus ingresos”, dice en entrevista exclusiva con Crónica Santiago Creixell, joven mexicano emprendedor y desarrollador de una incubadora financiera aprendida en la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago, en Estados Unidos.
Creixell expandió su visión con los ojos de su socio Christian. Ambos son jóvenes (ni 45 años), y son parte de esa generación que no los ha envuelto la X, ni la ‘millennial’ ni ninguna otra, porque vienen de un “pequeño gran” núcleo que siempre ha estado marginado, pero que mueven economías populares, como son las tiendas de abarrotes, que dan empleo y contribuyen al Producto Interno Bruto del País (PIB]).
Christian llegó a esa universidad gracias al trabajo de su padre, que vendía papas en las calles mexicanas, y cada vez le pedían más, por lo “buenas que estaban”, pero no tenía dinero para invertir para acrecentar su volumen. Y un banco, ni pensarlo.
Al paso del tiempo, su hijo, que logró con esos esfuerzos paternales llegar a EU, reforzó la idea que gestó al ver a su padre limitado de flujo de capital, y decidió que se tenía que despertar a ese “gigante dormido de México”.
“Las tiendas de abarrotes, las tienditas de la esquina es un sector económico que hay que empujar, que hay que impulsar, de ahí fue donde salió. Y con ello surgió ahora la idea de meter inteligencia artificial, de meter modelos, asociados con la Universidad de Chicago en el programa New Venture Challenge NBC. Que hoy es Propaga, surgido en el centro de emprendimiento de la Universidad de Chicago.
Esta incubadora social y fiscalmente responsable busca también atacar la vulnerabilidad a la que están expuestos los dueños de las tienditas de la esquina, contra esas cajas de ahorro o fraudes de los que son víctimas por ‘agiotistas’ y otros abusos de la confianza.
Con medio lustro de vida, Propaga es una herramienta financiera que se ha consolidado por su bonhomía financiera, de los impulsores que atienden directamente a sus beneficiarios, con quienes tienen un trato directo para cualquier duda, y así lo dice don José, que lleva más de medio siglo en su negocio en la alcaldía Cuauhtémoc, de donde ha podido pagar estudios para tener un hijo abogado, nietos ingenieros, diseñadores y hoy hasta bisnietos con maestría.
Santiago Creixell abunda cómo funciona Propaga a través de conocer los nichos de oportunidad que se indaga a través de Meta.
“Nosotros queremos darles créditos a esas tienditas que les funcionen para crecer, pero no sobreendeudarles. El modelo en el que nos basamos es ver cuál es el patrón histórico de compras que han tenido y da préstamos que vayan acorde con sus compras. Por ejemplo, si tú tienes una tienda, y tus compras son de 1, 000 pesos los últimos 3 meses, pues Propaga te dará un crédito ligeramente superior a ese, ¿no? Que sea como por 1,200 pesos, 1,300 pesos, para que puedas comprar, pero sin sobreendeudarte. Al final no queremos, para nada, que tu tienda ni tú salgan arruinadas. Para qué te doy 18, 000 pesos de crédito, que va a ser demasiado, no lo vas a poder pagar y se van a sobreendeudar. Lo que nosotros buscamos es que sí sean extremadamente productivos, que puedan surtir su tienda y tengan acceso a nuevos productos ante también competencias que avasallan al tendero, con la presencia de marcas de minisupers. En México tenemos que cambiar esta ambición, y si viéramos a los tenderos como empresarios, porque justamente son realmente eso, emprendedores, pues tendríamos una visión diferente, ¿no? Tenemos millones de emprendedores en México, millones de empresarios en México, pero sin apoyo y sin herramientas financieras, y ellos están día a día ahí vendiendo y haciendo crecer sus negocios.
Santiago hace énfasis que este año es cuando más esos negocios de abarrotes pueden enfrentar mermas, porque “mataron prácticamente todo el fondeo desde EU”.
“A México le quitaron el 100% del fondeo de la Agencia Interamericana de Desarrollo, por decisión de Donald Trump. Era fondeo adicional de la USAID, que sí perdimos. Creo que hay organizaciones, como ONGs, organizaciones que estaban completamente dependientes de ese fondeo, y sí afecta mucho”.
En el país existen cerca de un millón de tienditas de la esquina. Propaga ofrece créditos mensuales promedio de alrededor de 6 mil pesos a 15 mil de ellas. Finalizó 2025 con cinco veces el número de tienditas.
Con sede en la Ciudad de México, Propaga opera con cobertura nacional y tiene planes para expandirse a otros países de América Latina en el corto plazo.
