
En un comunicado, la Red de Acción sobre Alcohol (RASA) calificó la cifra como “preocupante por su impacto en la salud pública” y solicitó al Gobierno de México adoptar una política nacional para regular el consumo de alcohol.
Los datos de la encuesta muestran un aumento significativo entre las mujeres, cuyo consumo inicial pasó del 62.6 % al 69.3 % en 2025.
Aunque el consumo anual entre adolescentes disminuyó al 17.8 %, el alcohol continúa representando un riesgo persistente para la salud. La encuesta, elaborada por el Instituto Nacional de Salud Pública, señala que el consumo de alcohol está relacionado con más de 60 enfermedades, entre ellas distintos tipos de cáncer y daños neurológicos.
En México, según RASA, estos efectos se traducen en alrededor de 41 mil muertes anuales y representan el 2.1 % del Producto Interno Bruto (PIB) debido a gastos médicos y pérdidas económicas.
Pese a estas cifras, la organización advirtió que el país carece de una política integral para regular el consumo de alcohol, lo que permite su venta sin restricciones claras en horarios, puntos de distribución o publicidad.
“Esta falta de regulación agrava el impacto de enfermedades no transmisibles como la hipertensión, la obesidad y la diabetes, que ya afectan a una proporción elevada de la población”, señaló la Red.
Luis Alonso Robledo, vocero de RASA, subrayó que, a diferencia de otras enfermedades crónicas que requieren tratamientos complejos y costosos, los daños ocasionados por el consumo de alcohol pueden prevenirse eliminando un solo factor: el consumo de alcohol.
El organismo destacó que el aumento de impuestos a las bebidas alcohólicas es una de las medidas más costo-efectivas para reducir su consumo. De acuerdo con RASA, un ajuste al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado al alcohol puro podría disminuir el consumo hasta en 37 %.
Ante este panorama, la Red de Acción sobre Alcohol exhortó al Gobierno federal a impulsar políticas públicas, como la regulación de horarios y puntos de venta, con el objetivo de reducir las consecuencias del consumo excesivo de alcohol.