
En el 2026, se anticipa un entorno político de mayor incertidumbre, por lo cual el principal desafío de México para este año no está en la estabilidad macroeconómica, sino en generar confianza, certidumbre jurídica, inversión productiva y crecimiento sostenido.
Así lo advirtió la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) que alertó que la discusión de la Reforma electoral , los cambios al diseño y uso de la revocación de mandato y la reforma al Poder Judicial incrementan el riesgo para la inversión y afecta directamente la toma de decisiones económicas de largo plazo.
“Para 2026 se anticipa un entorno político de mayor incertidumbre”, advirtió el presidente de la Coparmex, Juan José Sierra.
La discusión de reformas como la político-electoral, los cambios al diseño y uso de la revocación de mandato, la reforma judicial, junto con la eliminación de contrapesos institucionales y el debilitamiento del juicio de amparo, han erosionado la confianza en las instituciones democráticas y la certidumbre jurídica, recalcó
El dirigente empresarial consideró que México aún tiene margen para atraer inversión, diversificar su economía y elevar el bienestar social para lo cual se requiere una agenda clara.
La llegada de nuevas inversiones –agregó--requiere del fortalecimiento institucional y respeto a contratos, inversiones y a la legalidad como condición indispensable para invertir a largo plazo.
Otro de los aspectos clave es el combate frontal a la extorsión y a los delitos que afectan la actividad productiva, así como fortalecimiento de policías y fiscalías para garantizar condiciones mínimas de operación.
En este contexto, el organismo privado definió 6 ejes para impulsar la inversión: certidumbre jurídica y Estado de Derecho; seguridad para personas y empresas; energía suficiente, confiable y competitiva; finanzas públicas responsables y presupuesto pro-crecimiento y MiPyMEs como eje del crecimiento, así como competitividad e integración regional.
Desde la perspectiva de la Coparmex, el fenómeno del nearshoring ofrece una oportunidad real de inversión y diversificación productiva, pero su aprovechamiento pleno depende de cerrar rezagos en infraestructura, certidumbre regulatoria y seguridad jurídica, claves para consolidar la integración regional y atraer cadenas globales.
El sector patronal del país aseguró que existen oportunidades relevantes en la relocalización productiva, el nearshoring y la integración regional, siempre que se fortalezcan las condiciones de certidumbre, infraestructura y estabilidad macroeconómica.
También se requiere de acceso oportuno a electricidad y gas a precios competitivos que permita detonar la inversión productiva, el nearshoring y el desarrollo industrial, además de priorizar inversión pública productiva en seguridad, infraestructura, salud y educación que detone la inversión privada, preservando el equilibrio fiscal y un nivel de endeudamiento prudente.
El dirigente de Coparmex, Juan José Sierra señaló que será clave, el fortalecer la integración de Norteamérica, la unidad entre sectores para la revisión del TMEC, el cumplimiento de compromisos internacionales y el envío de señales claras de apertura y confianza a inversionistas nacionales y extranjeros.
“Seguiremos impulsando el diálogo, la corresponsabilidad y la construcción de propuestas y acuerdos que permitan sentar bases sólidas para el crecimiento económico con empleo formal y desarrollo social en México”, apuntó.