En un hecho inédito en la impartición de justicia, tres paramédicos de la ambulancia Medica-Life fueron sentenciados a la pena máxima de 75 años de prisión por la desaparición forzada, en mayo de 2022, del estudiante Alexis de Jesús Azamar Solomé, matriculado en la carrera de sicología de la UAM-Xochimilco, quien fue hallado sin vida y sin un ojo en un paraje del Estado de México seis días después de que fue entregado herido, pero con vida, por policías capitalinos para su traslado a un hospital, lo que nunca ocurrió.
A más de tres años y medio del caso, la jueza del Reclusorio Norte, Victoria Arreola Valdés, reconoció el dolor que ha vivido durante todo este tiempo la familia del estudiante veinteañero, víctima de desaparición forzada cometida por particulares.
“La desaparición forzada es un delito de ‘lesa humanidad’ que causa mucho sufrimiento a las familias de las víctimas. Es un delito que actualmente afecta al país. Y conforme a todos los elementos que se han analizado y los testimonios de diversos testigos se acredita la responsabilidad en este delito de quienes dijeron fungir como paramédicos”, según dijo la juzgadora en la audiencia de enjuiciamiento del pasado viernes y quien este lunes definió la sentencia en prisión, la pena máxima por desaparición forzada, aunque no por la muerte del alumno.
Arreola Valdés reconoció que fue el trabajo de investigación de Sandro, hermano de Alexis de Jesús, por el que se logró llevar a proceso e inculpar a Christian Rafael, Brayam y David, quienes decían ser paramédicos y contaban con claves de radiofrecuencia de la policía capitalina.
La jueza destacó en audiencia las pruebas irrefutables contra los inculpados otorgadas por la familia de la víctima y de diversos testigos que acudieron al juzgado a revelar más elementos contra los paramédicos del servicio privado de ambulancias de Medica- Life, empresa y unidades manejadas por Christian.
En 2022, fue Ulises Lara López, en ese entonces vocero de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), a cargo de Ernestina Godoy, quien informó que la madrugada de 12 de julio de ese año había sido capturado Christian Rafael, junto con otro paramédico, en un inmueble de la colonia Obrera, mientras que en la Nueva Atzacoalco, alcaldía Gustavo A. Madero, se detuvo a un tercer implicado en la desaparición de Alexis de Jesús Azamar Solomé.
El 29 de mayo de 2022, el estudiante de 24 se reunió con otros compañeros de clase en la casa de uno de ellos, en la calle 5 de Febrero, colonia Centro, alcaldía Cuauhtémoc. Era fin de cursos. Hacia la madrugada, la fiesta había concluido. Alexis dijo a sus amigos que le pediría a su hermano que le enviara un taxi vía app, pero su hermano dormía, no escuchó ni las llamadas ni los mensajes. Los tres compañeros que salieron de la casa del anfitrión tomaron rumbos distintos.
Alexis caminó seguramente cavilando cómo llegaría hasta su casa en el Estado de México. El transporte capitalino aún arrancaba sus operaciones. Ni camiones, ni Metro ni Metrobús.
El seguimiento de los pasos del joven se perdió en puntos ciegos de la ciudad. El rastro visible sólo fue posible en Plaza La Aguilita, en las inmediaciones de La Merced. Un transeúnte vio a una persona tirada en el asfalto. Parecía herida. El hombre tocó los botones de pánico, y reportó al C5 la escena. En pocos minutos arribaron al menos cuatro patrullas, de acuerdo con las cámaras de videovigilancia.
Los tripulantes de las unidades policiacas se percataron que la persona sobre el asfalto estaba con vida. Se podía ver en las imágenes, en tiempo real, que en su momento este medio constató. Los elementos usaron sus radios. A los pocos minutos, arribó la ambulancia de Medica-Life con dos números en su techo: 710 y 28.
En el video no se percibe que Alexis recibiera una revisión de los tres paramédicos de esa ambulancia. En camilla, el estudiante fue subido al vehículo, y se informó que sería trasladado al Hospital de Zaragoza. Nunca llegó a ese lugar.
En tanto, en la casa de Alexis, su hermano Sandro se levantaba y revisaba su celular. Trató de comunicarse. Nunca más hubo respuesta. Mientras pasaban las horas, la angustia por el paradero de Alexis empujó a Sandro y a sus papás a reportar la ausencia. El volante con la foto y datos del estudiante fue difundido, Durante seis días la familia buscó y buscó por hospitales, en fiscalías. En esa intensa e incansable búsqueda, el 4 de junio, seis días después, en el Semefo mexiquense, Sandro entró a las frías planchas. Ahí estaba su hermano. Sin vida, sin ojo. Tenía 48 horas fallecido.
El cuerpo de Alexis de Jesús fue hallado en un paraje, en medio de maleza del kilómetro 50+800 de la autopista México-Puebla. De los seis días que estuvo sin ser localizado, cuatro de ellos permaneció con vida, pero en cautiverio,
Más de tres años y medio después, Sandro acreditó con pruebas que su hermano murió tras ser víctima de desaparición forzada. Y 75 años en la cárcel es el castigo para quienes dijeron que lo llevarían a un hospital, pero no por su homicidio, aunque hay agravantes. Sin embargo, no se detalló si la falta de un ojo en la víctima debe seguir otro proceso legal.
La familia de Alexis de Jesús aún no acaba en su exigencia de justicia, porque los policías que ‘legitimaron’ el servicio de Medica-Life para el manejo de personas heridas o con valoración para traslado hospitalario, y que aún se encuentran en funciones, tienen que aclarar sus nexos con Medica-Life. ¿Por qué la unidad de Medica-Life y no una del ERUM?

