
La Organización No Guberbamental México Evalúa, reveló este lunes que la violencia en México aumentó alrededor del 70% en la última década si se consideran desapariciones, feminicidios y otros delitos contra la vida. El reporte contrasta con las narrativas oficiales centradas en la reducción de homicidios dolosos.
Durante la presentación del informe ‘Violencia en México, 2015-2025: análisis de los datos y propuestas para la paz’, la directora de México Evalúa, Mariana Campos, destacó que el fenómeno no puede analizarse únicamente a partir de una sola métrica nacional, por lo que el estudio incorpora cinco indicadores de “violencia letal”: feminicidio, homicidio doloso, homicidio culposo, otros delitos contra la vida y personas desaparecidas.
Según el análisis, en 2025 se registraron más de 72.000 eventos asociados a la violencia letal, un incremento del 68,2 %, en comparación con 2015.
Entre septiembre de 2024 y diciembre de 2025, los primeros 15 meses de la presidenta Claudia Sheinbaum, los homicidios dolosos cayeron un 40 % en el país, de acuerdo con datos oficiales, mientras que el análisis de la ONG encontró que al tomar en cuenta los cinco indicadores mencionados la violencia letal sólo se redujo un 8 % en el último año.
“Aunque el homicidio doloso muestra una reducción reciente, otros delitos mantienen trayectorias altas e incluso crecientes”, advirtió Armando Vargas, coordinador del programa de Seguridad de México Evalúa, al apuntar que el índice es “una fotografía nacional” que “invisibiliza dinámicas locales de violencia letal”, donde existe un comportamiento “sumamente heterogéneo”.
Respecto a la categoría de otros delitos contra la vida y la integridad corporal, que agrupa muertes violentas difíciles de clasificar, la responsable de México Evalúa refirió que presenta un “comportamiento anómalo y atípico”, considerando que es un delito “estadísticamente residual”.
Desde 2015, este delito ha aumentado un 370 % en el país, con incrementos “alarmantes” en estados como Baja California Sur, Baja California, Tabasco y Sinaloa, alertó.
“Son estados con fuerte presencia del crimen organizado, lo que sugiere posibles reclasificaciones, más que cambios reales en la magnitud de la violencia”, resaltó.
El feminicidio bajó un 15.5 % desde 2024, pero sigue 68.5 % por encima de los niveles de 2015, advirtió el experto, quien subrayó que el análisis de este delito es clave pues tiende a intensificarse en contextos de criminalidad e impunidad.
En cuanto a las desapariciones, Campos subrayó que su análisis es muy importante al tratarse de dinámicas de “ocultamiento” de crímenes por parte de la delincuencia organizada.
Según el informe, las desapariciones se redujeron un 0.5 % desde 2024 e incrementaron un 213 % desde 2015, concentrada en “corredores específicos” como Sinaloa, Sonora y Baja California.
“La desaparición parece confirmar que una parte de la violencia letal podría no estar reduciéndose sino volviéndose menos visible, lo que exige diagnósticos más integrales. Y abandonar el análisis aislado del homicidio doloso” declaró la especialista.