
Tratado Comercial en Norteamérica — Cuando todo apuntaba a que la revisión del T-MEC en julio próximo entre México y Estados Unidos no tendría sobresaltos al avanzar la negociación en rubros que han presentado algunos diferendos, surge un obstáculo que podría ser un dolor de cabeza en las negociaciones y es un grupo de influencia ideológica que se escuda en la llamada Conferencia Nacional Conservadora (NatCon), identificado como el núcleo intelectual de la derecha estadounidense y alineado con las políticas y el movimiento “America First” de Donald Trump, y que propone se establezcan varias condiciones al Gobierno de Claudia Sheinbaum para que el tratado comercial pueda extender su vigencia hasta el 2042.
Medios estadounidenses como “The New York Times”, “The Washington Post” y la cadena NBC News, subrayan que bajo la visión de la NatCon y el ala más dura del Partido Republicano han encendido las dudas dentro del gobierno de Trump para que las apuestas del T-MEC giren en torno a beneficios para Estados Unidos, por lo que en el caso de las negociaciones con México, la apuesta está en endurecer y condicionar los avances del tratado binacional a los resultados que entregue el gobierno mexicano a las exigencias estadounidenses.
El grupo conservador, de acuerdo con NBC News, ha enviado a la Casa Blanca algunas propuestas que espera sean tomadas en cuenta, entre las que figuran que para que se pueda avanzar en el tratado comercial de Norteamérica, México debe entregar pruebas con resultados comprobables sobre el freno a la entrada a EU de productos chinos a través de las aduanas mexicanas. Es decir, exigen reglas de origen mucho más estrictas para evitar que el gigante asiático use a México como “puerta trasera” para introducir componentes sin pagar aranceles.
Otro punto que subraya esta red conservadora es el referente a la soberanía y la seguridad, y es que sugieren que la continuidad del T-MEC dependa del control del flujo de fentanilo y la migración ilegal que cruza desde el vecino del sur.

Un factor que también figura entre las sugerencias es el referente al proteccionismo Industrial, y es que el NatCon promueve la relocalización de fábricas (reshoring) para que se establezcan en Estados Unidos y evaluar los beneficios que el T-MEC otorga a la manufactura mexicana en detrimento de los trabajadores estadounidenses.
TRATADO DE AGUA
Asimismo, otro punto que podría ser un dolor de cabeza para el gobierno de México es el del cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944, y es que este grupo de ideólogos conservadores propone, con respaldo de agricultores de EU, imponer aranceles a productos del campo mexicanos, por las pérdidas sufridas en el sector agrícola de Estados Unidos que haya resultado afectado por la sequía y la falta de agua no entregada por el citado convenio.
Las sugerencias del NatCon con apoyo del ala más dura de los republicanos, de acuerdo con “The New York Times”, instan a los negociadores del T-MEC aplicar aranceles a México como medida de presión en caso de incumplimiento con acuerdos previos.
Dentro de los criterios de esta red destacan aplicar un impuesto del 25% a todas las importaciones mexicanas (excepto energía, gravada al 10%), y que se utilice como garantía para obligar a México a frenar en todas sus formas el flujo de fentanilo y la migración ilegal que cruza a EU.
Asimismo, proponen, por exigencia de líderes conservadores de estados fronterizos, se apliquen gravámenes a productos agrícolas mexicanos (como el aguacate o el tomate, entre otros) como compensación por las pérdidas de agricultores estadounidenses, debido a la sequía por incumplimiento hídrico y un 5 por ciento adicional si la administración de Claudia Sheinbaum no cumple con el acuerdo de entrega de agua en los tiempos marcados.

El tema China es otro de los factores más espinosos, ya que se proponen aranceles de hasta el 100% o más a vehículos fabricados en México por empresas del gigante asiático para evitar la triangulación comercial.
En la misma línea, exigen que el gobierno de México iguale los aranceles que EU impone a terceros países, de hasta 50% a productos chinos para mantener sus beneficios en el T-MEC.
ANTECEDENTE
La Conferencia Nacional Conservadora (NatCon) que aparece como ente de soporte de ideas y narrativa en pro del nacionalismo y soberanía estadounidense, no es una organización con miembros afiliados al Partido Republicano, sino que aparece como un proyecto paraguas encabezado por una fundación que aglutina a expertos e investigadores de la “Nueva Derecha” (New Right) estadounidense que analiza políticas públicas, economía, tecnología y temas internacionales con el objetivo de influir en las decisiones del gobierno mediante estudios independientes y recomendaciones que suelen ser el bloque utilizado por líderes del gobierno.
Fundada en 2019 en Washington DC, la NatCon es presidida por el filósofo israelí Yoram Hazony, autor de La virtud del nacionalismo, cuyo objetivo es penetrar con ideas radicales del nacionalismo y con defensa total de la soberanía.
Algunas organizaciones cuyos miembros conforman esta red son “The Heritage Foundation”, grupo que se ha movido de manera estratégica en la redacción de políticas públicas en favor de las ideas trumpistas.
La American Compass, grupo que integra las propuestas económicas y que impulsa el proteccionismo, los aranceles y la idea de que el libre comercio ha perjudicado a la familia y al trabajador estadounidense.
El Claremont Institute, grupo identificado por su defensa de “Estados Unidos Primero” y por influir en la retórica de seguridad fronteriza y soberanía.

Conservative Partnership Institute (CPI), presenta su visión futura con ideas del ala más dura de los conservadores con temas de interés para la agenda legislativa republicana como “Estados Unidos primero”.
PLATAFORMAS
Figuras clave del gobierno de EU, como el vicepresidente James David Vance, el senador republicano, Joshua David Hawley y el asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Stephen Miller, utilizan esta plataforma para articular las políticas que actualmente son presentadas en las amenazas arancelarias hacia México.
Otras figuras trascendentales que han visto una buena oportunidad para presionar a México y demuestre su lealtad a Estados Unidos y a Trump es Robert Lighthizer, exrepresentante Comercial de EU en la primera administración del magnate neoyorquino entre 2017 y 2021, y a quien se le acredita la cláusula de revisión del T-MEC cada seis años y quien también exige tener a México “bajo vigilancia” rigurosa.
En este grupo que apoya sus ideales en las propuestas de la NatCon aparece Jamieson Greer, exjefe de gabinete de Lighthizer y cuya tarea es la de redactar las nuevas exigencias técnicas, como las reglas de origen para sacar a China del valor agregado de los productos mexicanos.
Otro elemento más del ala dura republicana es Kevin Roberts, estratega político de Heritage Foundation, cuya tarea es coordinar el apoyo legislativo entre los republicanos para asegurar que cualquier renovación del T-MEC incluya condiciones de seguridad fronteriza y condicionador todo avance del acuerdo comercial si no se frena la “invasión” de fentanilo.
Y Oren Cass, ideólogo económico del grupo conservador American Compass y principal crítico del libre comercio tradicional. Su rol es proveer de información y argumentos a los legisladores republicanos para justificar el proteccionismo industrial. Su objetivo es que el T-MEC deje de favorecer la manufactura barata en México y obligue a las empresas a regresar las fábricas a territorio estadounidense (reshoring).
Frente a este cúmulo de ideas y presiones contra las políticas de México y la extensión del T-MEC, la presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido su posición inalterable de que la diplomacia y el diálogo son los mejores argumentos para avanzar en las negociaciones de cualquier problema, incluidos los que pudiera presentar el T-MEC.
Sheinbaum también ha dejado claras sus críticas sobre aranceles a productos mexicanos al calificarlos de “injustos e insostenibles”, lo que terminaría afectando a los propios consumidores y empresas estadounidenses debido a los daños en de las cadenas de suministro que no solo golpea a México, sino a los tres socios de Norteamérica.
La Crónica de Hoy 2026